Por séptimo mes consecutivo, la tasa de desempleo en la región experimentó una disminución interanual. De acuerdo con la información entregada por la Encuesta Nacional de Empleo, elaborada por el INE, en el trimestre móvil diciembre 2025-febrero 2026, la tasa de desocupación en Ñuble anotó un 7,6%.
La cifra -la segunda más baja de los últimos tres años- significó un descenso de 1,4 puntos porcentuales en doce meses, debido a que el alza de la fuerza de trabajo (1,0%) fue menor a la presentada por las personas ocupadas (2,6%).
Por su parte, las personas desocupadas, que totalizaron 19.282, disminuyeron 14,9% en 12 meses.
En la Provincia de Diguillín, en tanto, la tasa de desocupación se situó en 8,5%, registrando una caída de 0,4 puntos respecto a igual trimestre del año anterior.
La desocupación de Ñuble se ubicó bajo el promedio nacional de 8,3%, que anotó un descenso interanual de 0,1 puntos.
Respecto al mismo periodo del año anterior, las tasas de participación y de ocupación se situaron en 58,4% y 54,0%, creciendo 0,1 y 1,0 puntos, respectivamente. Por otra parte, la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó 0,4%.
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 8,2%, con una reducción de 2,3 puntos en doce meses; mientras que, en los hombres, la tasa fue 7,1%, con una disminución de 0,7 puntos.
Creación de empleos
En doce meses, la estimación del total de personas ocupadas (234.740) experimentó un crecimiento de 2,6% -es decir, 5.847 nuevos empleos netos-, alza que fue incidida tanto por las mujeres (3,9%) como por los hombres (1,5%).
Por categoría ocupacional, el alza de los ocupados se observó principalmente en asalariado formal (9,0%) y asalariado informal (1,1%).
La tasa de ocupación informal se ubicó en 30,5%, con un descenso de 2,5 puntos en un año. Las personas ocupadas informales (71.637) disminuyeron 5,2%, incididas tanto por las mujeres (-8,1%) como por los hombres (-3,0%).
Sectores económicos
Los sectores que más contribuyeron al aumento de la población ocupada fueron actividades de salud (34,0%), construcción (29,4%), enseñanza (2,7%), administración pública (7,0%) y actividades de alojamiento y servicio de comidas (8,3%). Por otro lado, las principales disminuciones interanuales en el número de ocupados se observaron en comercio (-3,1%), transporte y almacenamiento (-16,3%), industria manufactura (-8,3%) y agricultura (-3,3%).
En opinión de Alejandro Lama, presidente de la Cámara de Comercio de Chillán, además de valorar la disminución del desempleo, instó a poner atención a la pérdida de puestos de trabajo que se observa en sectores clave de la economía regional, como el comercio, la industria manufacturera y la agricultura.
“Es clave continuar por el camino de facilitar la llegada de inversiones, tanto en lo que se refiere a contar con infraestructura habilitante, como en la reducción de la permisología; de lo contrario, estas buenas cifras serán meramente estacionales”, planteó el dirigente gremial.
Repunte de la actividad
Consultado Renato Segura, académico de la Universidad Federico Santa María, sostuvo que “el mercado laboral ha mostrado una mayor actividad, toda vez que los ocupados tradicionales aumentaron. Sin perjuicio de lo anterior, la alerta proviene de un significativo aumento en la creación de empleos se observa en los ocupados ausentes con vínculo efectivo (la ausencia se debe a causas justificadas como vacaciones, permisos, licencia médica, horario variable, huelga o suspensión temporal por la Ley de Protección al Empleo). Esto es un factor, que abre una interrogante respecto de la verdadera magnitud en la disminución en el desempleo”.
Apuntó, además, que “se observa un fuerte repunte en el sector construcción y un aporte significativo del sector servicios, lo que refuerza la idea de una mayor activación del mercado laboral. Sin embargo, preocupa que el sector público siga incidiendo en las cifras toda vez que se esperaría que fuera el sector agrícola, silvícola y agroindustrial los que tiraran de la creación de empleos”.
Advirtió, asimismo, que “la principal brecha lo constituye la productividad en la creación de empleos. Esto limita el aumento de salarios, manteniendo a los hogares con un bajo nivel de ingresos. Esto es una fuerte presión sobre la política social para corregir los menores ingresos”.
En cuanto a las perspectivas para los próximos meses, Segura afirmó que, “en general, la matriz productiva en Ñuble no presenta grandes cambios, por lo cual no se debiese esperar cambios significativos en la calidad del empleo. Las tasas de desocupación debiesen mantenerse en niveles bajos. Sin perjuicio de lo anterior, preocupa que se extiendan por mucho tiempo más los conflictos bélicos en el mundo. Esto puede traer problemas recesivos en economías dependientes de las importaciones de petróleo. Empero, la otra cara de la moneda es el término del conflicto, lo que podría traer efectos favorables a las industrias forestal, manufacturera y de servicios. Estos escenarios contrapuestos, hacen complejo el anticipar la evolución de la tasa de desempleo”.



