Descartan alerta roja en incendio San Patricio

Más de 730 hectáreas de afectación a vegetación nativa es el balance del incendio que afecta a la Jungla Peumayén, en pleno pulmón verde de la precordillera de Ñuble, el cual inició el pasado viernes y que, hasta el momento, no ha podido ser controlado.
Los recursos están a tope trabajando para evitar que la afectación sea mayor y el último balance entregado ayer por la Corporación Nacional Forestal (Conaf) de Ñuble, indicaba que la situación había mejorado levemente en comparación a los días previos.
Aun así, la preocupación es latente y los esfuerzos se han redoblado. En total, durante el miércoles, se movilizaron cuatro brigadas terrestres, dos brigadas mecanizadas y una brigada helitransportada, además de siete helicópteros, distribuidos en uno liviano, dos medianos y cuatro pesados, entre ellos dos Súper Pumas, un BlackHawk y un Chinook.
También se dispusieron tres aviones cisterna, tres técnicos especializados, una camioneta RAM y una ambulancia, junto con un avión de coordinación y observación para optimizar las operaciones en terreno.
“Estamos trabajando con más de 20 recursos, tanto brigadas profesionales, mecanizadas, helicópteros livianos, pesados y por supuesto helicópteros grandes como el Chinook y Súper Puma. Vienen en camino otras brigadas del sur y del norte a colaborar con nuestra región y así seguir combatiendo este incendio que, esperamos con los trabajos, tener un control próximo”, señaló Juan Salvador Ramírez, director regional de Conaf.
Solicitud de alerta roja
El Gobierno Regional de Ñuble solicitó formalmente la declaración de Alerta Roja en la zona. Fue el gobernador, Óscar Crisóstomo, quien pidió la declaración de la alerta, ya que este incendio “está afectando una reserva de carácter mundial, donde actualmente hay una biodiversidad muy relevante que tiene que ser resguardada”.
Pero, a pesar de esta solicitud, desde Senapred y Conaf expresaron que no están las condiciones para declarar una alerta roja.
Aclararon que debe emitirse solo si se cumple uno de estos tres requisitos: Amenaza inminente a personas o a sus viviendas; peligro para infraestructura crítica; o afectación de áreas silvestres pertenecientes al Estado de Chile. Por el momento, ninguna condición se cumple en el incendio que afecta a la Jungla Peumayén.
En ese sentido, el delegado presidencial regional, Rodrigo García, expresó que, por el momento, no hay amenaza a viviendas.
“Hemos visto que Conaf ha realizado una línea de cortafuego con maquinaria, pero también que existe un río y una quebrada con rocas que dificultan el avance del fuego hacia las casas. Lo que no significa que seguiremos monitoreando como se comporta el incendio y se seguirá combatiendo tal cual como se ha estado haciendo”, indicó.