Durante 2025, la película Denominación de Origen, del realizador sancarlino Tomás Alzamora, se transformó en una de las sorpresas del cine chileno al posicionarse entre las 10 cintas más vistas del país, pese a haber sido estrenada con una circulación acotada.
Con solo 16 copias en el mercado, el filme logró una alta convocatoria de público, lo que llevó a la cadena Cinépolis a sumar horarios adicionales en Chillán, luego de que las funciones agotaran entradas y llenaran la sala en reiteradas jornadas.
El buen desempeño se evidenció desde sus primeros días en cartelera. La película superó los mil espectadores en su estreno, ingresando al top 10 de los estrenos semanales, un resultado destacado considerando que una producción nacional promedio suele debutar con alrededor de 60 copias. Uno de los hitos más significativos fue la premiere realizada en Chillán, que contó con la presencia del gremio longanicero de San Carlos y Chillán, protagonistas simbólicos del relato. La respuesta del público regional fue clave para el posicionamiento de la película, generando además un impacto social que trascendió la pantalla, fortaleciendo la organización y visibilidad de estos gremios locales.
A lo largo de su exhibición, Denominación de Origen recibió comentarios positivos del público y fue valorada como una película que logró reconectar a las audiencias con el cine chileno.



