Un violento enfrentamiento entre una lancha con matrícula de Florida y una patrulla de las Tropas Guardafronteras de Cuba dejó cuatro personas muertas y seis heridas este miércoles en aguas territoriales cercanas a Cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara. El hecho ha encendido alertas sobre una posible escalada de tensión entre La Habana y Washington.
El Ministerio del Interior de Cuba (Minint) informó que la embarcación, identificada como FL7726SH, fue interceptada aproximadamente a una milla náutica al noreste del canal marítimo El Pino. Según la versión oficial, sus ocupantes —todos cubanos residentes en Estados Unidos— ignoraron la orden de alto y abrieron fuego contra los agentes, hiriendo al comandante de la patrulla. En el intercambio, cuatro tripulantes fueron abatidos y seis resultaron lesionados, quienes fueron trasladados a un hospital.
Las autoridades cubanas señalaron que la lancha transportaba diez personas armadas con fusiles de asalto, armas cortas, cócteles molotov, chalecos antibalas y uniformes de camuflaje, y que presuntamente pretendían realizar una infiltración “con fines terroristas”. Además, informaron la detención en la isla de Duniel Hernández Santos, acusado de colaborar en la operación.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó en la red X que el país actuará con “determinación y firmeza” frente a cualquier agresión contra su soberanía. La presidencia reiteró que la defensa nacional es un pilar fundamental del Estado.
Entre los fallecidos fue identificado Michel Ortega Casanova, ciudadano estadounidense que residía en ese país desde hace dos décadas. Su hermano declaró a la agencia Associated Press que actuó movido por una “obsesiva búsqueda de libertad” para Cuba.


