Hasta el Panel Técnico de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP) recurrió la empresa constructora china CRCC, concesionaria del tramo Talca-Chillán de la Ruta 5, debido a una discrepancia con el MOP, por retrasos en la revisión de la ingeniería y solicitudes de modificación de obras en el proyecto. Según la empresa, estos elementos la obligaron a postergar el inicio de los trabajos hasta marzo de 2027, cuando originalmente estaba fijado para enero de 2025.
La firma apunta a que “un año después del inicio proyectado de la construcción, lo cierto es que la concesionaria no tiene claridad sobre las obras que deberá ejecutar”. Agrega que, “en ausencia de certezas, el proyecto no resulta viable (…) por las indefiniciones existentes ha resultado imposible de financiar”.
La gigante china detalla en el escrito de discrepancia que tiene derecho a la compensación de sobrecostos de construcción por la suma de UF 3.137.524 (US$ 142 millones), o la cifra que el órgano técnico estime que le corresponde.
Como se recordará, el MOP adjudicó en 2021 la segunda concesión de la Ruta 5 Sur tramo Talca-Chillán a China Railway Construction Corporation, grupo controlado por el estado chino y una de las 40 constructoras más grandes del mundo.
Pero fue en 2025 que los conflictos comenzaron. Durante el año pasado, el MOP aplicó multas por cerca de US$ 450 mil, lo que habría llevado a la constructora a entrar en incumplimiento. Las sanciones obedecieron a causas como bajos niveles de mantención, retrasos en gestiones administrativas e incumplimiento de plazos, entre otras.
Además, en octubre de 2025 la concesionaria no concretó el pago de US$ 78 millones por concepto de infraestructura existente, lo que llevó al MOP a hacer efectivas las boletas de garantía de construcción y explotación, por casi US$ 37 millones.
En la presentación hecha ante el Panel Técnico de Concesiones, CRCC apuntó a la responsabilidad del MOP por los retrasos en la revisión de la ingeniería y en la tramitación de solicitudes de modificación de obra, lo que habría obligado a postergar el inicio de obras para marzo de 2027. Destaca el documento, además, que la concesionaria aún no tiene claridad respecto a las faenas que deberá ejecutar. “La ausencia de certezas deriva en un proyecto que no resulta viable”, indicó la firma, que solicitó al Panel recomendar medidas que permitan restablecer el equilibrio económico del contrato.
Fuentes ligadas a la industria han planteado incluso que no se descarta el escenario de un término de contrato y una relicitación de esta concesión.
Preocupación gremial
Sebastián Godoy, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Ñuble, manifestó que “para el gremio de la construcción y para todos los gremios productivos de Ñuble, es al menos muy preocupante observar lo que se ha publicado respecto a la continuidad del proyecto de la concesión Talca-Chillán. Entendemos que la empresa estaría complicada respecto a la falta de respuesta a requerimientos generados por esta concesionaria hacia el MOP. Esto ha gatillado suspender ciertos compromisos del contrato de concesión, lo que puede llevar, si este tema no se controla con la atención que merece, a un conflicto que puede perjudicar el plazo de la ejecución de las obras de esta concesión”.
El dirigente subrayó que “para Ñuble no son buenas noticias, ya que la construcción de las terceras pistas se vería retrasada hasta que se solucionen estas diferencias, lo que, sin duda, sería un golpe para todos los sectores involucrados en esta importante obra. Además, esto afectaría el reemplazo de las casetas de peaje que hoy funcionan manualmente por el sistema Free Flow, los cuales, además de acortar los tiempos de acceso a las comunas, generan y garantizan la seguridad. También esta concesión contempla la ejecución de dos accesos nuevos a Chillán -Sepúlveda Bustos y Parque Lantaño-, que son muy necesarios también para entregar mayor conectividad a la capital regional. Otro tramo importante es el sector sur de Chillán Viejo, ya que las obras que se proyectan ahí, sin duda, potenciarán el sector industrial de esa comuna, entregando una oferta de infraestructura pública atractiva para traer las inversiones del sector privado”.
“Nosotros esperamos que este gobierno o el gobierno entrante pueda estudiar las bases de licitación y tomar las soluciones a corto plazo que garanticen la continuidad del servicio de mantención de la ruta y también que acerque las obras definitivas que se deben ejecutar en nuestra región. No me cabe la menor duda que las autoridades velarán porque estas obras no se retrasen más, ya que Ñuble necesita de estas inversiones. Entendemos también que las posibles soluciones las tendrá que adoptar el futuro gobierno, por lo cual los desafíos del futuro ministro de Obras Públicas y del director de concesiones serán muy complejas y de mucha voluntad de negociación para encontrar los puntos que solucionen y que se requieran para avanzar con esta importante concesión”, puntualizó Godoy.



