A 20 años de presidio fue sentenciado un hombre de 38 años, quien enfrentó un juicio oral por la violación cometida contra su hija de 13 años, en Quillón. A esta pena se suman otros 541 días por el delito de aborto, este último en grado de frustrado.
El fiscal jefe de Bulnes, Álvaro Hermosilla Bustos, explicó que en enero de 2024 el imputado ultrajó a la víctima en el hogar familiar de dicha comuna. Producto de lo anterior, la niña quedó embarazada y en junio de 2024, el imputado la obligó a tomar pastillas abortivas, provocando finalmente el nacimiento del bebé.
El fiscal Hermosilla precisó que existieron dos dificultades a sortear en el juicio. La difícil pesquisa de testigos, al ocurrir los delitos en un ambiente de privacidad familiar, y el hecho de que los medicamentos que utilizó el acusado para provocar el aborto, el que resultó fallido, eran de difícil identificación por parte de pericias.
“Sin embargo, los profesionales que atendieron a la niña en los distintos establecimientos de salud pudieron, a partir de su sintomatología clínica, determinar el uso de tales medicamentos y acreditar su utilización ilegal”, precisó el fiscal Álvaro Hermosilla.
Destacó que el Tribunal Oral en lo Penal de Chillán estableciera una pena de 20 años de presidio por la violación, tal como lo había solicitado la Fiscalía, la que trabajó en este caso con la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisex) de la PDI.




