A una pena de 12 años de presidio fue condenado Miguel Ángel Tapia Astudillo, quien enfrentó un juicio por el homicidio de Miguel Ángel Falcón Garrido. A esto, se suman otros 541 días de presidio por las lesiones menos graves sufridas por la esposa del fallecido, Katherine Monrroy Yáñez. El imputado disparó a ambos con un arma de fuego, en el sector Canchiuque, en la comuna de Ñiquén.
La fiscal jefe de San Carlos, Tamara Cuello Peña, explicó que el imputado trabajaba como guardia de seguridad en el fundo Santa Fresia de Catillo y que la tarde del martes 16 de abril de 2024 sostuvo una discusión con las víctimas y les disparó, causando al hombre una lesión en el tórax y a la mujer, una herida en la zona media del cuerpo.
Tras lo anterior, las víctimas fueron trasladadas, por otro hombre que los acompañaba, al Centro de Salud Familiar de San Gregorio, mientras que el imputado se entregó en Carabineros de esa localidad. Los heridos fueron derivados hasta el Hospital de San Carlos, donde el varón falleció.
El Tribunal Oral en lo Penal de Chillán desestimó la solicitud de la defensa en orden a considerar una legítima defensa. También le impuso al condenado el cumplimiento de la pena de forma efectiva en la cárcel.
La Fiscalía investigó este caso con la Brigada de Homicidios de la PDI de Linares.




