El 22 de junio se informó que uno de los primeros casos que encendió las alertas de la Contraloría General de la República en la investigación por el mal uso de licencias médicas en el sector público tuvo su origen en la Municipalidad de Chillán. Los antecedentes, divulgados a través de un reportaje televisivo, apuntaron a que una funcionaria habría salido del país mientras se encontraba con reposo médico, configurando lo que internamente fue considerado un eventual “caso cero”.
La investigación dio cuenta de que Lily Fariña, funcionaria de la Secpla, habría viajado a Buenos Aires durante un periodo de licencia médica, acompañada del entonces administrador municipal Richard Guzmán, quien meses después presentó su renuncia. Entre los antecedentes recopilados figuró la emisión de una licencia médica el 20 de enero, fecha en la que la funcionaria se encontraba en el extranjero, además de registros de viajes previos a Estados Unidos durante 2023, obtenidos desde la DGAC y aerolíneas.
Tras la exposición pública de los antecedentes, el alcalde Camilo Benavente confirmó la recepción de cuatro renuncias de funcionarios y el inicio de sumarios administrativos, manifestando su expectativa de que estos concluyeran en plazos acotados.




