Señor Director:
En un escenario internacional marcado por guerras, retrocesos democráticos y debilitamiento del sistema multilateral, la eventual candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de las Naciones Unidas surge como una alternativa políticamente relevante y estratégicamente necesaria para Chile y América Latina. Su trayectoria combina experiencia en conducción del Estado, gobernanza global y defensa irrestricta de los derechos humanos.
Durante sus dos mandatos presidenciales impulsó reformas orientadas a reducir desigualdades y fortalecer el rol del Estado en la protección social. Posteriormente, su labor como Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y como primera directora ejecutiva de ONU Mujeres consolidó su liderazgo internacional y su capacidad de articulación diplomática en escenarios complejos.
Las críticas provenientes de algunos sectores políticos, centradas en disputas internas, parecen desconocer la naturaleza del cargo. La Secretaría General de la ONU exige liderazgo global, legitimidad internacional y experiencia en negociación multilateral, atributos ampliamente reconocidos en la figura de la exmandataria. Asimismo, su nombre ha sido valorado por actores políticos y diplomáticos de países clave de la región, como México y Brasil, reforzando su condición de candidata latinoamericana y la aspiración histórica del continente de alcanzar mayor representación en la gobernanza global. Su eventual elección permitiría posicionar a América Latina en el debate internacional, promoviendo una agenda basada en derechos humanos, igualdad de género, paz y desarrollo sostenible, proyectando además a Chile como un actor influyente en la diplomacia mundial.
Mg. Guillermo Saavedra Jiménez




