El impacto que genera el cambio climático a nivel mundial no solo se relaciona con el aumento de la temperatura global, sino que también influye directamente en el comportamiento biológico de las plagas, dificultando su control químico habitual. Al extenderse o intensificarse los inviernos y veranos, las plagas se están adaptando y resistiendo a los pesticidas que cada vez se están volviendo menos eficientes y por lo mismo aparece la resistencia genética.
La instancia, desarrollada entre el 7 y el 9 de enero en modalidad híbrida, abordó cómo las variaciones en los patrones climáticos están modificando el comportamiento biológico de las plagas, favoreciendo la resistencia genética a insecticidas y complejizando su control en ámbitos agrícolas, urbanos, médicos y veterinarios.
Sobre este último punto el Dr. David Mota-Sánchez de Michigan State University, Estados Unidos, señaló que “lideramos investigaciones en diversos cultivos, y yo específicamente trabajo en las plagas resistentes a los insecticidas, los mecanismos de resistencia que tienen, y coordinamos la Pesticide Resistance Database que es una base de datos que recopila casos de resistencia de todo el mundo desde 1914, y que actualmente cuenta con aproximadamente 20 mil casos de 630 especies de insectos y ácaros y hemos notado un impacto global muy grande. Particularmente yo he trabajado con plagas de frutales, maíz y papas entre otras y hemos encontrado situaciones similares a las que poseen en Chile”, explicó el experto quien agregó que a pesar de los kilómetros de distancia las coincidencias en cuanto a la forma de actuar de las plagas son muy similares.
Frente al aumento de la resistencia a los plaguicidas, el Dr. Mota-Sánchez destacó la importancia del manejo integrado de plagas, ya que corta la dependencia a los agroquímicos. “Es importante considerar estrategias biológicas, genéticas y hasta culturales para tener herramientas de control a largo plazo y en ese sentido creo que lo que se está haciendo actualmente con cultivos transgénicos de maíz y soya en Estados Unidos son alternativas a considerar para el tema de la resistencia. En este plano las investigaciones que se realizan en diversas universidades del mundo son otras alternativas ya que actualmente existe un trabajo conjunto con los productores”, explicó el investigador.
Otro de los temas abordados se relacionó con la migración de insectos y plagas a escala planetaria o introducción de especies invasoras en ecosistemas sin enemigos naturales, lo que desestabiliza la producción de alimentos básicos y pone en riesgo la seguridad alimentaria mundial.
El académico del Departamento de Producción Vegetal de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, Dr. Gonzalo Silva, manifestó que, “nosotros aún no tenemos dengue, malaria o chikunguña, porque el virus no está, sin embargo tenemos mucha migración y podría haber personas asintomáticas que circulan y si por las nuevas condiciones climáticas arriba al país el zancudo que los transmite podría entonces generarse alguna de estas enfermedades y este es un tema que estamos abordado los ingenieros agrónomos porque somos quienes por formación trabajamos con insecticidas”.
Agregó que el rango de expansión de los insectos es un tema complejo de abordar porque pueden producirse brotes inesperados de insectos tropicales, obligando a una reconfiguración urgente de las estrategias de vigilancia y control sanitario.
También participaron como expositores del curso, destacados especialistas de México como el Dr. J. Concepción Rodríguez-Maciel, del Colegio de Postgraduados en Ciencias Agrícolas, la Dra. Beatriz López-Monroy, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Dr. Carlos Granados Echegoyen, del Instituto Politécnico Nacional y el Dr. Carlos Bautista-Garfias de INIFAP, todas instituciones que tienen convenio de colaboración en investigación y docencia con la Universidad de Concepción.




