Close

Califican como “urgencia sanitaria” falta de baños para familiares de internos en sector de cárcel local

Familiares de personas privadas de libertad, que concurren hasta la cárcel de Chillán, deben esperar por largos periodos de tiempo en la vía pública sin acceso a servicios higiénicos, situación que afecta especialmente a adultos mayores y niños y al entorno del cuadrante de 18 de septiembre, Vegas de Saldías, Isabel Riquelme y Gamero.

Así lo expuso en la última sesión de concejal municipal, la concejala Yanina Contreras, quien calificó la situación como una “urgencia sanitaria”, explicando que, debido a los protocolos de seguridad de la cárcel, los visitantes de internos deben permanecer en calle Vegas de Saldías, sin acceso a baños públicos en las inmediaciones. Esta carencia ha derivado, en ocasiones, en que algunas personas deban realizar sus necesidades fisiológicas en la vía pública, lo que genera un entorno insalubre y afecta la dignidad de quienes esperan.

“En los días de visitas se acumula gran cantidad de personas, entre ellos, adultos mayores, quienes deben esperar por largo periodos de tiempo para poder ingresar. El problema no es la visita ni la espera, sino la situación sanitaria que se produce a raíz de esto. Ahí no hay un área pública con un sistema sanitario o baño y aparentemente el proyecto de la plaza tampoco lo incluye. Entonces, las personas que están esperando, especialmente aquellos con movilidad reducida y quienes están con niños, utilizan esa cuadra como las esquinas del cuadrante para hacer sus necesidades básicas”, explicó.

La concejala enfatizó que no se trata de un tema de comodidad, sino de dignidad y salud pública.

“Quisiera solicitar que se haga una evaluación del municipio en conjunto con el centro penitenciario para ver una solución, para poder articular la instalación de baños públicos provisorio o que ellos aperturen un espacio para que puedan acceden en casos de urgencia”, solicitó.

Si bien existe un centro comercial a un par de cuadras, Contreras advirtió que esa distancia resulta significativa para personas con movilidad reducida o para quienes están acompañados de niños.

“Esta inquietud fue planteado por personas voluntarias que van a servir té o jugo a los familiares. Ellos están preocupados, porque es una urgencia, más que una comodidad, tiene que ver con un tema sanitario, de orden público y de dar dignidad a las personas que están esperando”, enfatizó.

El alcalde de Chillán, Camilo Benavente, acogió la solicitud y comprometió una evaluación conjunta con Gendarmería para buscar una solución.

La Discusión estableció contacto con esta institución, sin embargo, al cierre de esta edición no hubo una respuesta formal. Aunque fuentes cercanas, señalaron que existe preocupación por mantener limpias las inmediaciones del centro penitenciario, además, de tratar que el procedimiento adoptado para las visitas, sea lo más ordenado y rápido.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Leave a comment
scroll to top