Señor Director:
Es valiente la decisión del ejecutivo, dado el alza internacional de los combustibles a raíz del conflicto en Irán, lo más rentable políticamente era mantener el precio artificialmente bajo sin mayor consideración por el costo fiscal.
En su lugar, se opta por cuidar la delicada situación fiscal heredada, no subsidiar combustibles fósiles (regresivo por lo demás) y enfocar ayudas en tramos de menores ingresos.
Ojalá esta línea se mantenga, al menos en este caso, el gobierno ha sorprendido positivamente.
Tomás A. Vallejos Muñoz




