Palabras como crisis o colapso son las que se ha estado utilizando por parte de parlamentarios o de las futuras autoridades de Gobierno, para referirse a la serie de hechos negativos que han estado marcando estos últimos años en Gendarmería.
Al descubrimiento de la red de corrupción descubierta en Santiago o las liberaciones de imputados puestos en prisión preventiva desde los mismos tribunales, ahora en Ñuble, se dan claras señales de ciertas determinaciones que, de concretarse, podrían ser una suerte de tiro de gracias para la entidad: Las renuncias masivas de funcionarios.
En la región, uno de los primeros en anunciar la presentación de su carta de dimisión fue el presidente regional de la Asociación Nacional de Funcionarios Penitenciarios (Anfup), el suboficial Cristian Montecinos, básicamente, debido al traspaso que se generaría de Gendarmería desde el ministerio del Interior al de Seguridad, lo que no les da cabida a gremios ni sindicatos.
“Estoy esperando a que me respondan, pero es una decisión que ya concreté en una carta de renuncia porque creemos que sin el contrapeso que dan los gremios, los casos de corrupción y transparencia que se han ido cometiendo pueden seguir empeorando”, explicó.
Sin embargo, la de Montecinos no es la única carta de renuncia que llegó a la Dirección Regional de Ñuble, ya que según datos proporcionados por la Anfup a LA DISCUSIÓN, se presentaron en total 12 cartas este mes.
Aunque la cifra asome como algo menor, considerando que se trata de cerca del 2% de la planta regional, si se considera que la dotación ya venía acusando ser una nómina insuficiente para una población penal que ha crecido en proporciones geométricas, estos retiros se transformarían en una nueva situación crítica que promete tensionar aún más la situación carcelaria y política del país.
“Estas renuncias tienen un impacto negativo en la operatividad y control interno de los recintos penales, toda vez que quienes hemos tomado esta decisión de emigrar del servicio por este cambio repentino en las reglas del juego, somos el personal con mayor conocimiento y experiencia del rodaje operativo, administrativo y conocimiento de los privados de libertad”, advierte el suboficial.
Respecto al cambio de ministerio, los efectos que se generarían en el funcionamiento interno de la institución, también tiene expectantes a otros funcionarios asociados a las diversas asociaciones.
De acuerdo a la Anfup, podrían ser miles las renuncias que se presentarían en el contexto nacional.
La preocupación se basa en que aún no se ha escuchado algo en concreto respecto a temas críticos como “infraestructura carcelaria, barreras de seguridad, cambios normativos para empoderar a nuestros funcionarios en sus tareas, mayor dotación de funcionarios o cambios en los filtros de ingreso o la malla curricular”, remarca el presidente local de la Anfup.
Sin reacción de la oficialidad
Hechas las consultas a la Dirección Regional de Gendarmería, hoy a cargo del coronel Miguel Ángel Álvarez, optaron por no emitir declaraciones al respecto, aunque explicaron que podría también tratarse de solicitudes de retiro voluntario, propias de cada año, lo que fue totalmente negado por el suboficial Montecinos.
“Estas renuncias anticipadas obedecen a la incertidumbre que ha ocasionado esta reforma y eso se acrecentará si es que llega a concretarse el traspaso el próximo 3 de marzo”.
Tampoco hubo reacciones por parte de la seremía de Justicia, cuyo ministerio aún incluye a la entidad celadora.
Todo esto se genera a días de que tanto funcionarios de la Anfup como de la Ansog pidieran la renuncia del ministro de Justicia, Luis Guajardo tras declarar que existía una teoría sobre supuestos sabotajes al interior de la entidad uniformada, la que ya ha soltado por error a ocho imputados.
Sin embargo, desde ambos gremios condenaron esos hechos y solicitaron celeridad en las indagatorias para identificar a los responsables y sancionarlos.




