Cuando cursaba el último año de Ingeniería Civil Industrial en la Universidad de Concepción, Patricio Soto Soto desarrolló UGPS, un software de gestión de flotas y operaciones en terreno que ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años.
Pero no siempre fue así. UGPS en sus albores no era un software. Su primera etapa consistió en instalar dispositivos GPS a diversas empresas y ofrecer programas de terceros, que con el paso de los años tuvo un alcance de aproximadamente cien compañías, que podían monitorear sus diferentes movimientos y activos de su gestión.
La segunda fase tuvo como hito principal el desarrollo de un software propio para conectar las diversas operaciones en terreno, unificando la planificación y el control.
“La tercera etapa se consolidó con Atlas, plataforma que permite a empresas que subcontratan flotas monitorear equipos sin ser sus propietarias ni requerir la instalación de nuevos dispositivos, conectándose con proveedores de GPS existentes”, contó Patricio, su fundador.
Level Up de Incuba UdeC
Un factor determinante en la ampliación del proyecto fue el programa Level Up de Incuba UdeC. UGPS adjudicó un fondo de aproximadamente de 60 millones de pesos, lo que, sumado a la asesoría y las redes, aceleraron en cinco años el crecimiento de la empresa, en palabras de Soto.
Actualmente, UGPS aplica IA para agilizar el desarrollo de software personalizado y optimizar la gestión de las empresas que han confiado en ella. La firma cuenta con un asistente conversacional integrado a los datos y así los usuarios consultan en lenguaje cotidiano qué vehículos salieron de una región o cuáles registraron mejor o peor rendimiento, recibiendo respuestas inmediatas basadas en sus datos.
“Esta herramienta simplifica la carga de información y libera tiempo para la planificación. El desafío central de nuestra compañía es sustituir procesos fragmentados en Excel, correo y WhatsApp por software integrado impulsado por IA”, detalló Soto.
El camino largo
Lo que comenzó durante sus años de estudio como una idea observada con escepticismo académico, se convirtió en una empresa tecnológica que atiende a 247 compañías y monitorea cerca de 1.600 activos desde Arica hasta Chiloé.
Pero el camino no fue sencillo. Aunque desde épocas de la escuela mostró un interés emprendedor, su paso por la Universidad de Concepción no estuvo exenta de complejidades. “En el colegio era un alumno con excelentes notas, pero acá en la UdeC mi rendimiento académico bajó bastante y supe apreciar que había gente mucho más inteligente que yo, lo que, en vez de desanimarme, me dio una envión importante para poder desarrollar mis ideas. Una de las cosas que cambió mi perspectiva fue cuando quedé seleccionado en un grupo acá en la UdeC para ir a Santiago, donde tuve la oportunidad de conocer a emprendedores ligados al mundo de la tecnología, como Alexander Torrenegra. Desde ahí, pude ver con más claridad mi futuro. Aunque no tuve éxito en un comienzo, la perseverancia dio sus frutos”, cerró Patricio Soto.




