A 31 años del primer caso de Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus diagnosticado en Chile, (octubre de 1995, en Cochamó, Región de Los Lagos), la autoridad sanitaria de Ñuble, continúa reforzando la comunicación de riesgo sobre esta enfermedad que en el presente año registra 7 casos con 4 fallecidos en nuestra región, con una letalidad de 57,14%, superando los 6 casos y la letalidad de 50% registrada en 2025.
Paulina Arriagada, seremi de Salud, reiteró el llamado a estar atento a síntomas similares a una gripe y a recordar posibles acciones de riesgo en zonas rurales o semi-rurales, para comunicarlas a los equipos clínicos, al momento de concurrir a un centro de salud.
“Si reside, ha permanecido o realizado actividades en hábitats silvestres o naturales, donde habita el ratón colilargo que porta el virus, es importante expresarlo al personal de salud, para una pesquisa oportuna de la enfermedad, mejorar las probabilidades de recuperación clínica y de sobrevida”, acotó Arriagada, quien recordó que esta patología tiene una ventana de hasta 45 días para el inicio de los síntomas, los cuales consideran dolor muscular intenso, cefalea, fiebre sobre 38 °C o molestias gastrointestinales.
La autoridad conoció el testimonio de Alexis Muñoz, locutor radial de 60 años, quien sobrevivió a la enfermedad, luego de estar hospitalizado en estado grave, a inicios de 2023. “Yo comencé a sentir un fuerte dolor similar a un lumbago, tenía como quebrada la espalda. Un colega se contagió en el mismo período, pero lamentablemente falleció y es ahí cuando se sospecha y se detecta que tenía trazas de Hantavirus en mi cuerpo. El virus se me alojó en la capa del riñón y eso dio tiempo a que salvaran mi vida”, comenta emocionado al recordar la muerte de su compañero de trabajo y los esfuerzos médicos realizados en el Hospital de San Carlos para estabilizarlo y permitir una recuperación que se prolongó por 8 meses luego del contagio que pudo haberse producido en un sector cordillerano de Ñuble.
Jorge Espinoza (38 años), residente en el sector de Huape, se contagió en 2025, y aún sufre las consecuencias del Hantavirus. “No estoy al 100% después de más de año y medio, es una recuperación dura. Tuve que aprender a caminar de nuevo por toda la masa muscular que perdí, todavía me falta sensibilidad en las piernas y estabilidad, de ser una persona autovalente, pasé a depender de alguien para todo”, dice con resignación, añadiendo que no tiene certeza del lugar exacto en que pudo inhalar los aerosoles de las heces u orina del roedor colilargo, pues “trabajé y estuve de vacaciones en varios lugares durante los 45 días previos a los síntomas”.
Ambos coinciden en que haber sobrevivido al Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus “cambia totalmente la visión de la vida”, y recomiendan “no tomar a la ligera esta enfermedad, porque su mortalidad es alta”.
“Estos testimonios nos recuerdan que hay que tomar conciencia que el Hantavirus es peligroso, que no es un juego, por eso las personas deben tener precaución y transitar solo por senderos habilitados, en caso de utilizar bodegas o cabañas cerradas por mucho tiempo, se debe ingresar utilizando elementos de protección como mascarillas y guantes, ventilar durante al menos 30 minutos, limpiar y desinfectar superficies utilizando agua y cloro. Asimismo, hay que elegir campings autorizados y seguir todas las medidas preventivas”, enfatizó Arriagada, agregando otras recomendaciones como almacenar alimentos en recipientes herméticos, manejo de basura en contenedores y limpieza permanente de zonas aledañas en los domicilios”.
Ratón colilargo
El roedor porta el virus en sus heces, saliva y orinas. Las personas al estar en contacto con éstas, ya sea al inhalar, ingerir o con el contacto con mucosas, pueden contagiarse sin darse cuenta hasta el inicio de los síntomas.




