Señor Director:
Causa una sana envidia ver el anuncio de la próxima licitación y construcción de la quinta etapa del Plan Maestro de Evacuación y Drenaje de Aguas Lluvias, con una inversión de $21 mil millones que beneficiará al sector nororiente de Chillán. Sin embargo, en el sector surponiente, por más de quince años se ha solicitado a la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) —tanto de la Región del Biobío como de Ñuble— que actualice dicho plan respecto al sistema del estero Río Viejo. Este instrumento se encuentra obsoleto debido a los cambios que sufrieron los planes reguladores intercomunal y comunal de Chillán Viejo con posterioridad al año 2000.
Ante la falta de una solución estratégica para la cuenca de este estero, se ha optado por la mala política de abordar el problema mediante sucesivas modificaciones de cauce. La última de ellas ha sido rechazada en dos oportunidades; una versión reciente, ingresada en 2025, va en su sexto reingreso (versión F) y aún “duerme el sueño de los justos”.
Mientras tanto, dos importantes inmobiliarias con proyectos que superan las 500 viviendas para la comuna de Chillán Viejo continúan en espera de certezas.
Cabe preguntarse qué opinan los ministros de Vivienda y Economía, así como las autoridades regionales y locales, ante esta situación de ineficiencia administrativa en un contexto de desempleo. Los responsables del Ministerio de Obras Públicas no han actuado con la diligencia y oportunidad que la ley les exige; los detalles de esta tramitación darían para escribir un libro.
Una respuesta clara de la autoridad en esta misma sección sería muy bien recibida por la comunidad.
Julio Fuentealba R.




