Señor Director:
Durante octubre siempre he visto como diversas campañas internas y externas hablando sobre la ciberseguridad. Y siempre mi duda más grande es: ¿qué quedará cuando termine el mes?
Las empresas deberían poder responder quién lidera ante un ataque, cómo mantendrán su operación y cuándo probaron sus respaldos. Son preguntas que también corresponden a directorios y gerencias: detrás de un incidente puede haber remuneraciones atrasadas, pedidos pendientes y servicios interrumpidos.
Este octubre, cada organización podría asumir un compromiso verificable: ensayar su respuesta, comprobar la recuperación de información o corregir una vulnerabilidad. El mejor resultado será llegar a noviembre con una preparación que se sostenga todo el año.
Alberto Castañeda




