Con el objetivo de fortalecer la identidad vitivinícola del Valle del Itata con mayor valor económico, posicionamiento territorial y oportunidades para las futuras generaciones, el Gobierno Regional de Ñuble organizó una reunión informativa y de articulación del Clúster Vitivinícola del Valle del Itata. La actividad se realizó en doble jornada: por la mañana participaron empresarios vitivinícolas y por la tarde se convocó a los servicios públicos para compartir antecedentes, propósito y alcance de la iniciativa. En esta primera etapa, el Gobierno Regional contratará al secretario técnico del clúster, reafirmando su rol articulador y facilitador para que el sector privado asuma progresivamente el liderazgo.
“El Valle del Itata tiene una identidad vitivinícola única, con viñedos antiguos, agricultura de secano, variedades patrimoniales y una cultura campesina que son un tesoro para Ñuble. Pero hoy más del 90% de la uva se vende como fruta para vinificarse en otra región, y muy poco capturamos del valor del vino embotellado y de las experiencias del territorio. Por eso al Gobierno Regional nos interesa liderar esta articulación: no se trata de producir más, sino de capturar mayor valor por lo que ya tenemos. Vamos a cumplir un rol articulador y facilitador, generando las condiciones para que el sector privado asuma progresivamente el liderazgo. En esta primera etapa contrataremos al secretario técnico del clúster, para dar soporte profesional a esta estrategia colectiva y para que el Valle del Itata pase de vender uva a posicionar sus vinos y su enoturismo en Chile y el mundo”, afirmó el gobernador Óscar Crisóstomo.
Marco Dini, oficial de Asuntos Económicos de la Cepal y coordinador de la Unidad de Desarrollo Productivo Territorial, valoró el rol de los gobiernos subnacionales y el potencial del Valle del Itata. “La Cepal considera que los gobiernos regionales son protagonistas clave en el desarrollo de política productiva. Con esa visión hemos dado vida a la Redepro, red de gobiernos subnacionales para el desarrollo productivo en América Latina, en la que participa el gobernador de Ñuble. En este proceso hemos identificado el Valle del Itata como un potencial para la región, y pensamos que puede encontrar un impulso a través de estas iniciativas clúster. El territorio tiene características propias, pero para alcanzarlas necesita un esfuerzo colaborativo liderado por los empresarios. El clúster debe potenciar la productividad y competitividad, con ejes como el desarrollo competitivo, agregar valor a los productos y potenciar el enoturismo. Esta iniciativa es de los empresarios, no para los empresarios: o están ellos liderándola, o no tiene sentido”, señaló Dini.
El caso del clúster del café
La presentación de la iniciativa la realizó el catalán, Marc Papell, director en Colombia de la consultora estratégica Clúster Development, quien subrayó la experiencia internacional que respalda este proceso. “Desde la consultora Clúster Development llevamos más de 20 años implementando estrategias de clúster y hemos acompañado más de 200 en Latinoamérica, sobre todo en Colombia, Ecuador, Perú y ahora en Chile. Un clúster no se activa de un día para otro. En el Valle del Itata vemos una masa crítica vitivinícola relevante, con 70 u 80 bodegas que están en un nivel intermedio y que, sin una intervención para sofisticar su producto y llegar a mercados de nicho, difícilmente consolidarán su modelo de negocio. La iniciativa es una alianza público-privada, pero netamente privada: los empresarios toman el liderazgo, generan una agenda estratégica y le dicen al sector público qué programas les pueden ayudar mejor, evitando duplicidades y focalizando los esfuerzos”.
Papell se refirió a la exitosa experiencia de Antioquia (Colombia), con el clúster del café: “este ejemplo demuestra que se puede pasar de dos o tres casos exitosos a 25 ó 30, valorizando productos de nicho”.
En relación al trabajo por delante señaló que “ahora vienen las postulaciones al Comité Estratégico y luego las mesas técnicas de calidad, mercados y enoturismo”, resumió.
La gobernanza considerará un Comité Estratégico, un Consejo Asesor, mesas técnicas y una Secretaría Técnica, trabajando en ámbitos como calidad, innovación, mercados, enoturismo, sostenibilidad y fortalecimiento de la cadena de valor. Con ello se espera ordenar los esfuerzos, conectar iniciativas y avanzar desde acciones aisladas hacia una estrategia colectiva, con beneficios para la economía vitivinícola territorial, la hotelería, la gastronomía, el turismo rural, el patrimonio local y el aumento de la demanda por vinos terminados.




