Preocupación existe entre actores locales por la prolongada tramitación del proyecto de reposición del edificio consistorial de El Carmen, una iniciativa largamente esperada por la comuna y que, pese a los avances alcanzados en materia de financiamiento, todavía no logra traducirse en el inicio efectivo de las obras. El proyecto fue aprobado originalmente en 2022 por un monto cercano a los $7.380 millones y contempla la construcción de un edificio de tres pisos y más de 3.000 metros cuadrados, destinado a modernizar la atención municipal y mejorar las condiciones de funcionamiento de los servicios comunales.
Posteriormente, el incremento de los costos obligó a gestionar recursos adicionales, llevando la inversión proyectada a más de $9 mil millones. En octubre de 2025, el Consejo Regional aprobó nuevos recursos para complementar los aportes provenientes de la Subsecretaría de Desarrollo Regional y permitir la continuidad del proyecto.
Piden celeridad para ejecución definitiva
José Antonio Fuentes, quien preside el comité Ñuble se Reactiva, planteó la relevancia de que proyectos de inversión pública de esta magnitud puedan avanzar con mayor rapidez desde las etapas administrativas hacia su ejecución efectiva. “Una construcción superior a los $9 mil millones no solo representa nueva infraestructura para El Carmen, sino también demanda por mano de obra, empresas contratistas, materiales, transporte, alimentación y diversos servicios asociados, generando movimiento económico que puede extenderse más allá de la propia comuna”.
El proyecto no solamente permitirá concentrar y mejorar los servicios municipales, sino que constituye una inversión significativa en momentos en que Ñuble enfrenta una tasa de desempleo elevada y una recuperación económica que durante 2026 ha mostrado señales todavía débiles y dispares.
Finalmente, expresó Fuente “el llamado es a que los recursos comprometidos puedan ser asignados y materializados a la brevedad, permitiendo avanzar sin nuevas dilaciones hacia la adjudicación de las obras. La expectativa es que el proceso concluya con la selección de una empresa que cumpla plenamente con las exigencias técnicas, financieras y de experiencia establecidas, y cuya propuesta resulte conveniente para el Estado en términos económicos, entregando además garantías suficientes respecto de su capacidad para desarrollar correctamente la construcción”, sentenció.




