El volcán estuvo presente todo el día. Primero como una silueta lejana sobre la Plaza de Armas de Chillán y, al final, como la pared que había que subir. Hacia ese macizo pedalearon cerca de 200 corredores en la segunda edición del Gran Fondo Nevados de Chillán, que se disputó este sábado 10 de octubre. En una jornada para la que se esperaba frío, la temperatura alcanzó los 20 °C y sumó una dificultad al ascenso por la cordillera de Ñuble. Allí, después de una subida técnica y muy dura, Ignacio Labrín y Carla Manetti se consagraron ganadores.
No era una montaña cualquiera. Desde las 08.30 horas, la Plaza de Armas de Chillán fue el punto de partida de un recorrido que llevó al pelotón por sectores urbanos, caminos rurales y paisajes precordilleranos hasta el Hotel Nevados de Chillán, en el corazón de uno de los complejos volcánicos más activos del sur de Chile. El apoyo de los habitantes en las calles acompañó el paso de los ciclistas por las comunas de Chillán, Coihueco y Pinto, y dio a la competencia un vínculo especial.
El Gran Fondo contempló 117 kilómetros y aproximadamente 1.800 metros de desnivel acumulado. El tramo de montaña exigió administrar las fuerzas, la cadencia y la alimentación, con pendientes que hicieron especialmente duro el cierre. El último kilómetro concentró parte de la mayor exigencia de una ascensión que convirtió cada llegada en una celebración.
Ignacio Labrín Quintero, de 20 años y corredor de Plus Performance–ZEO Sport, ganó la general masculina con un tiempo de 3 horas, 40 minutos y 42 segundos. El joven ciclista superó por 31 segundos al experimentado Elías Tello, quien cruzó la meta en 3:41:13, mientras que Matías Medel completó el podio con 3:43:43. En mujeres, Carla Manetti, representante de CyclingWolf, se impuso con 4 horas, 5 minutos y 31 segundos. La escoltaron María Victoria Chichizola Núñez, con 4:08:16, y Roxana Kelly, con 4:19:17.
“Me sentía la verdad bastante bien, bastante cómoda, así que decidí apretar, vi que nadie me seguía y de ahí para arriba nomás, fuerte y derecho”, explicó la ganadora.
Correr hacia un volcán activo
Durante las semanas previas, Sernageomin reportó pulsos eruptivos con columnas de varios cientos de metros sobre el cráter. A comienzos de octubre, también informó sobre un flujo de lava. Por eso, Epic Rides, la productora a cargo del evento, trabajó de manera coordinada con las autoridades para resguardar la seguridad de los corredores y atender las indicaciones asociadas al escenario volcánico. Esa labor acompañó la planificación de una competencia cuya logística debía conectar la partida en la ciudad con la llegada en altura.
El dispositivo incluyó motoristas especializados, banderilleros, inspectores municipales, Carabineros, asistencia médica y mecánica, además de puntos de abastecimiento y apoyo para los rezagados y contó, además, con el respaldo del Gobierno Regional de Ñuble, Sernatur, los municipios de Chillán, Pinto y Coihueco, las marcas participantes y su equipo de trabajo.
Una meta para compartir y volver a Ñuble
La primera edición del Gran Fondo Nevados de Chillán había terminado bajo la nieve. Este año, el paisaje blanco, el día soleado y la silueta del volcán al fondo permitieron prolongar el encuentro entre corredores, familias y amigos después del esfuerzo. La satisfacción de completar el desafío y las ganas de compartir marcaron el ambiente en la llegada, donde la carrera continuó en conversaciones y celebraciones.
Fernando Almuna, director de Epic Rides Chile y organizador del Gran Fondo, valoró esa dimensión del encuentro: “Más que una carrera de bicicleta, es un panorama familiar para venir a conocer la región de Ñuble y todo lo que tiene para entregar y para ofrecer”.


