Seis proyectos de la Municipalidad de Chillán, correspondientes a los programas de Mejoramiento Urbano (PMU) y Mejoramiento de Barrios (PMB), mantienen observaciones pendientes ante la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere), situación que abrió un debate en el Concejo Municipal por el estado de las iniciativas y la posibilidad de acceder a nuevos recursos para ejecutarlas.
El concejal Rodrigo Ramírez cuestionó los retrasos y advirtió que seis de los proyectos acumulan entre 447 y 665 días con observaciones sin subsanar. Según detalló, las iniciativas involucran cerca de $800 millones y contemplan obras de alcantarillado, espacios públicos, sedes sociales, juegos infantiles y agua potable rural.
Entre los proyectos mencionados se encuentran el alcantarillado de la población Rosita O’Higgins, las plazas Desolación y Reloncaví, la sede social de Lomas de Oriente, los juegos infantiles de Alonso de Ercilla y el sistema de agua potable rural de Chonchoral Alto.
“Hoy día tenemos un 11,2% de desempleo en la región de Ñuble, el más alto de Chile, casi 27 mil personas buscando trabajo y la construcción fue el sector que más puestos perdió en la región, más de 4 mil en un año. Mientras eso ocurre, hoy día en la Subdere duermen siete proyectos de Chillán entre PMU y PMB, por cerca de 800 millones de pesos. Son obras que dan trabajo a nuestros maestros y también a nuestros proveedores, obras que nuestros vecinos esperan hace años”, planteó el edil, quien advirtió que los retrasos administrativos pueden impedir que las iniciativas accedan a nuevos recursos.
Ramírez señaló que las observaciones pendientes se relacionan con aspectos administrativos, rendiciones y cumplimiento de plazos, y aseguró que algunas iniciativas habrían perdido su elegibilidad por no resolver oportunamente estos requerimientos.
“La propia Subdere habla de incertidumbre en proyectos que ya fueron financiados, deja constancia de obras terminadas sin rendición y revierte elegibilidad por el simple paso del tiempo. Son problemas de papeleo, de rendiciones y de plazos (…) Esto quiere decir que hay iniciativas que perdieron su elegibilidad, por lo tanto, quedan fuera de cualquier financiamiento. Esto no es falta de mérito de los proyectos, sino que un problema de gestión”, afirmó el concejal.
Ramírez aseguró que debido a esta situación, Chillán no vería beneficiada ante la nueva convocatoria realizada por la Subdere, para financiar 41 iniciativas en la región de Ñuble con una inversión de $6.700 millones y 700 puestos de trabajo, en el marco del Plan Chile Despega.
“Se hizo un anuncio a nivel nacional, hay recursos, está la billetera abierta para financiar proyectos y activar los empleos a nivel regional y hoy Chillán, la capital regional, no tiene ningún proyecto elegible porque duermen con dos años de observación en la Subdere”, señaló.
En ese sentido, el concejal emplazó a la administración municipal a entregar fechas concretas para resolver la situación y aclarar si existe disposición a destinar recursos propios para dar continuidad a las obras pendientes. También anunció que solicitará la presencia de la encargada de la Subdere en una comisión, con el objetivo de conocer el listado de proyectos que actualmente no cumplen las condiciones para recibir financiamiento.
“Proyectos estuvieron elegibles”
Frente a los cuestionamientos, el director de la Secretaría Comunal de Planificación (Secpla), Carlos Araya, sostuvo que una parte importante de las iniciativas permaneció elegible durante años, pero no obtuvo financiamiento de la Subdere.
“La gran mayoría de estos proyectos estuvieron elegibles por una buena cantidad de años y la Subdere no tuvo recursos para financiarlos, por lo cual la municipalidad empezó a financiar parte de estas iniciativas con recursos municipales, entre ellas la sede Lomas I, la sede de Los Puelches y otras. Principalmente fue porque la Subdere esos recursos los destinó en su momento en el año 2025 para los incendios”, explicó.
Asimismo, aseguró que el municipio ya regularizó las rendiciones pendientes.
“Recién hoy día nos informan que posiblemente van a tener disponibilidad de recursos y nos piden que podamos levantar iniciativas para poder postular”, afirmó.
El director de Secpla agregó que el municipio consultó por la posibilidad de obtener financiamiento para proyectos de mayor envergadura, como la Plaza de Armas, cuyas iniciativas cuentan con recomendación satisfactoria (RS) en el Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Sin embargo, afirmó que desde la Subdere les indicaron que la disponibilidad estaría orientada a proyectos de menor inversión.
“Lo que nos ha pasado en particular con la Subdere desde hace años, no es de ahora, es que hacemos todo el trabajo, lo podemos demostrar, dejamos los proyectos elegibles y después no son financiados”, sostuvo Araya.
Por su parte, el alcalde de Chillán, Camilo Benavente, confirmó que sostuvo una reunión con la directora de la Subdere el lunes, instancia en la que, según relató, le informaron que la disponibilidad de recursos estaría dirigida a proyectos cuyo costo no supere los $100 millones.
“La mitad o más de la mitad de esos proyectos son grandes”, afirmó el jefe comunal, al explicar las dificultades que enfrentaría el municipio para incorporar algunas de sus iniciativas a esta línea de financiamiento.




