Señor Director:
¿Qué le diría el candidato José Antonio Kast al presidente José Antonio Kast al observar sus primeros seis meses y medio en La Moneda? Es un ejercicio interesante para examinar la distancia entre las promesas y las decisiones de gobierno.
El candidato propuso un “gobierno de emergencia”, con prioridades claras: seguridad, control migratorio y reactivación económica. El presidente exhibe medidas fronterizas y una disminución de los homicidios, aunque esta última prolonga una tendencia iniciada antes de su mandato. En economía, enfrenta un desempleo de 9,6% y acaba de anunciar un plan que busca generar más de 100.000 puestos de trabajo.
La modificación del mecanismo de estabilización de los combustibles ofrece otra escena para esta conversación imaginaria. El candidato que prometía recuperar el dinamismo económico podría preguntar por el impacto del alza en los hogares. El Presidente respondería que las restricciones fiscales y el escenario internacional obligan a tomar decisiones difíciles.
¿Aceptaría el candidato esos argumentos si los formulara otro gobernante? ¿Consideraría suficientes las medidas anunciadas o exigiría resultados ya visibles?
Gobernar requiere negociar, priorizar y corregir frente a circunstancias imprevistas. Pero esas dificultades no vuelven irrelevantes las expectativas creadas en campaña.
Quizás la pregunta más interesante no sea qué le diría el candidato Kast al presidente Kast, sino si estaría dispuesto a evaluar su propio gobierno con la misma exigencia con que evaluaba a sus adversarios.
Rodrigo Durán Guzmán




