Señor Director:
Ñuble vuelve a aparecer entre las regiones con mayores niveles de desempleo del país. Esta realidad merece ser observada también desde la perspectiva de quienes, tras años de formación y experiencia, buscan oportunidades para desarrollar sus capacidades profesionales. En nuestra región existen personas con distintos niveles de especialización y trayectorias laborales, quienes además cuentan con competencias transferibles a diversos ámbitos: coordinación, gestión, comunicación, planificación, liderazgo, trabajo en equipo y resolución de problemas, entre otras. Sin embargo, el mercado laboral regional es acotado y no siempre ofrece espacios suficientes para poner en práctica esas capacidades. Algunas personas terminan considerando empleos que no corresponden necesariamente a su formación o trayectoria, mientras otras deben buscar oportunidades fuera de la región.
También existe un aspecto menos visible: en mercados profesionales pequeños, las redes de contacto y el acceso a información pueden ser determinantes para conocer oportunidades en las que podrían aportar y que no siempre llegan a todos. Por eso, hablar de empleo en Ñuble no debería limitarse a cuántos puestos se crean. También debemos preguntarnos qué oportunidades estamos generando y cuánto estamos aprovechando las capacidades profesionales que ya existen en Ñuble.
Las instituciones públicas, el Gobierno Regional, los municipios, las empresas y otras organizaciones tienen también un papel relevante en conectar las necesidades del territorio con quienes pueden contribuir a ellas. ¿Estamos haciendo lo suficiente para que nuestros profesionales puedan desarrollarse y aportar también desde Ñuble?
Susan Rozas



