Con 17 casos detectados y 11 cuarentenas aplicadas durante la emergencia por anemia infecciosa equina, la Región de Ñuble no registra cuarentenas activas a la fecha, un resultado que es resultado de las acciones de vigilancia, control y seguimiento implementadas por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) durante la emergencia sanitaria, además del muestreo en establecimientos con equinos, junto con el seguimiento epidemiológico correspondiente.
El director regional (s) del SAG, Gabriel Bustos, destacó el término de las medidas de cuarentena vigentes y el trabajo desarrollado por los equipos regionales: “Este resultado es fruto de un trabajo sanitario riguroso para hacer el seguimiento de los casos y a continuación, la vigilancia epidemiológica y de cumplimiento de las medidas establecidas para contener la enfermedad, además de un despliegue regional de búsqueda activa de equinos para realizar el muestreo de los grupos de riesgo. Sin embargo, es importante mantener la responsabilidad y la prevención, informando oportunamente cualquier situación sanitaria sospechosa y cumpliendo con las obligaciones de identificación y movimiento de los equinos”.
La Anemia Infecciosa Equina, AIE, es una enfermedad viral que afecta a caballos, yeguas y burros, cuya principal vía de transmisión en Chile está asociada al uso compartido de instrumentos contaminados con sangre, como agujas, jeringas, elementos cortopunzantes.
Las recomendaciones para el control de la AIE es la mantención de medidas correctas de bioseguridad: Usar siempre una jeringa nueva para cada equino, desinfectar correctamente los equipos e instrumentos compartidos como: frenos, bocados, herramientas de herraje y endoscopios, antes de utilizarlos en otros equinos.
Trazabilidad
Junto con informar el fin de las cuarentenas activas, el SAG reforzó el llamado a los propietarios y tenedores de equinos a incorporarse al sistema oficial de trazabilidad animal.
El primer paso, es obtener el Rol Único Pecuario (RUP), registro que identifica el predio donde se mantienen permanente o temporalmente los animales. Para solicitar el RUP, el propietario o tenedor debe acudir a la oficina SAG más cercana y presentar la documentación que acredita su relación con el predio, tal como título de dominio, contrato de arriendo o usufructo y certificado de dominio vigente, además de una fotocopia de la cédula de identidad. Con el RUP asignado, corresponde realizar la Declaración de Existencia Animal, DEA, que corresponde al registro de existencias de todos los animales presentes en un establecimiento pecuario, según especie y categoría. Esta declaración debe realizarse como mínimo, una vez al año.
“La trazabilidad comienza con el registro del establecimiento mediante el RUP y se mantiene con la declaración de existencia de animales, conocida como DEA. En el caso de los equinos, la identificación individual se realiza mediante un microchip que permite vincular cada animal con su predio de origen y registrar sus movimientos. Esta información es clave para realizar investigaciones epidemiológicas, responder rápidamente ante una emergencia y adoptar medidas de control más precisas”, indicó Javier Capponi, encargado regional Pecuario del Servicio.
“La trazabilidad pecuaria es fundamental para proteger la sanidad animal, la inocuidad de los alimentos y la seguridad sanitaria de nuestra producción. Contar con predios registrados, animales identificados y movimientos informados permite actuar con mayor rapidez frente a una emergencia y entregar mejores garantías a los mercados. En una región agrícola como Ñuble, este trabajo contribuye directamente a la productividad, la competitividad y la continuidad de las actividades ganaderas y equinas”, destacó el seremi de Agricultura, Juan Luis Enríquez, quien resaltó la importancia de esta herramienta sanitaria.




