En las últimas semanas, el volcán Chillán está atravesando por un periodo de inestabilidad, cuya actividad se ha incrementando gradualmente por la actividad sísmica que ha causado explosiones de distinto nivel.
Los episodios que ha reportado el Servicio Nacional de Geología y Mineria (Sernageomin) han sido varios. El pasado viernes18 de septiembre ocurrió un pulso, donde se expulsó de forma breve y repentina material piroclástico, como cenizas, que alcanzó una altura de 380 metros sobre el nivel del cráter. Luego el 22, 23, 24 y 25 de septiembre, hubo una seguidilla de sismos asociados al movimiento de fluidos al interior del sistema, siendo algunos de largo tiempo, pero con leve aumento de energía.
No obstante, el domingo 27 de septiembre el evento fue distinto y de mayor energía, ya que incluso obligó a ampliar la zona de exclusión de un radio de 1 kilómetro, a 2 kilómetros. El pulso presentó incandescencia, emisión de material piroclástico y proyección balística en la zona proximal al cráter hacia el noroeste. Su altura fue de 900 metros sobre el centro de emisión, con dispersión predominante hacia el sur-sureste, sobre la Región de Ñuble.
El desplazamiento reducido fue de 59 cm² y las señales acústicas menores a 1 Pa reducido a 1 km. La actividad estuvo asociada a sismos de largo periodo (LP) y tremor por dinámica de fluidos. Sernageomin indicó que la actividad superficial retornó una hora después a niveles previos.
Durante la mañana de este lunes, a las 09:42 horas, se registró una explosión asociada a un sismo de fluidos de largo período (LP), que generó una columna eruptiva de aproximadamente 500 metros de altura y emisión de material volcánico. Durante la jornada también se han observado eventos similares.
El director (s) de Sernageomin, Mauricio Lorca, explicó que el comportamiento del complejo volcánico Nevados de Chillán da cuenta de la persistencia de la actividad del sistema, por lo que no se descarta la ocurrencia de nuevos episodios de características similares o de mayor energía.
“El comportamiento actual del complejo evidencia que el sistema mantiene actividad interna capaz de generar emisiones de material volcánico. Por ello, podrían producirse nuevos eventos de similar o mayor energía, con proyección de fragmentos, ceniza y gases en las cercanías del centro de emisión. Este escenario es compatible con la condición de alerta técnica amarilla que mantiene el complejo volcánico”, explicó.
Actualmente, el complejo mantiene alerta técnica amarilla y una zona de exclusión de dos kilómetros en torno al centro de emisión activo. Hasta ahora el área de mayor exposición se concentra en las inmediaciones del centro de emisión, donde pueden registrarse proyecciones de material volcánico asociadas a las explosiones.
“Si bien los efectos más directos se concentran en el entorno del volcán, la dispersión de ceniza podría extenderse más allá de este perímetro, dependiendo de las características de cada evento y de las condiciones meteorológicas. Respecto de las comunas de Pinto y San Fabián, no existen antecedentes en el último reporte que permitan establecer una afectación directa a sus zonas pobladas”, alertó.
Según el director de Ckelarvolcanes y académico de la Universidad Andrés Bello, Felipe Aguilera, este proceso ha sido gradual y progresivo, aumentando la intensidad de su actividad en las últimas semanas.
“Con respecto a la actividad del volcán Nevados de Chillán de los últimos días, este es un proceso nuevo que ya se inició hace algunas semanas atrás con una primera explosión de baja magnitud, fueron emitidos piroclastos a la atmósfera. Sin embargo, el viernes pasado ya ocurrió un nivel activo un poquito más grande, con la emisión de piroclastos que alcanzó los 400 metros sobre el cráter, con un proceso que duró prácticamente una hora. En este caso, el material piroclástico fue emitido hacia el sureste, hacia Argentina, y no revistió un peligro para ninguna comunidad ni para los sectores turísticos cercanos”, analizó.
Asimismo, advirtió que los últimos eventos registrados recuerdan el periodo de inestabilidad por el cual el macizo atravesó entre 2015 y 2022, ya que se originaron de la misma forma. Sin embargo, podría ser un proceso nuevo.
“La actividad actual del volcán Nevados de Chillán parece ser un proceso nuevo, muy similar a lo que ocurrió en el proceso interior entre los años 2015 y 2022, donde inició de forma relativamente similar, pero que sí significó otros procesos adicionales como la emisión de flujos de lava o de lavadores” , comentó.




