El posible recorte al presupuesto del Gobierno Regional de Ñuble comenzó a instalarse en la discusión política de la región antes incluso de que el proyecto de Ley de Presupuesto 2027 llegue al Congreso.
Mientras el gobernador, Óscar Crisóstomo, se trasladó hasta Santiago para abordar el escenario con autoridades de Hacienda y de la Subsecretaría de Desarrollo Regional; los parlamentarios locales reaccionaron con matices frente a una reducción que, según las cifras preliminares conocidas por los gobiernos regionales, podría alcanzar entre un 7% y un 10%.
La reunión de Crisóstomo con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz; el director de Presupuestos, José Pablo Gómez; y el subsecretario de Desarrollo Regional, Sebastián Figueroa, se produjo en la antesala del ingreso del proyecto presupuestario al Congreso, cuyo plazo legal vence el 30 de septiembre.
En el caso de Ñuble, el Gobierno Regional había cifrado el eventual ajuste en unos $8 mil millones, pasando desde los $85 mil millones considerados al inicio de este año, a cerca de $77 mil millones para 2027. La cifra fue presentada por Óscar Crisóstomo como una interrupción de la trayectoria de crecimiento que había tenido la inversión regional.
El gobernador sostuvo, tras la reunión, que el planteamiento del nivel central resultaba regresivo para las regiones y pidió que los gobiernos regionales recibieran al menos un incremento de 1%, en línea con el crecimiento que, según señaló, tendría el gobierno central.
“Nos han planteado un ajuste y una rebaja que es tremendamente regresiva, y lo que estamos exigiendo es que se aumente un 1%”, afirmó Crisóstomo, quien también valoró que existiera disposición al diálogo con Hacienda.
Mal ‘timing’: crisis del empleo
La preocupación del gobernador encontró eco entre parlamentarios de distintos sectores, aunque no todos compartieron el mismo diagnóstico sobre la magnitud del recorte ni la conveniencia de anticipar una confrontación con el Ejecutivo.
La senadora, Loreto Carvajal (PPD), calificó como una mala decisión la eventual disminución de la inversión regional, particularmente por la situación laboral de Ñuble. La región registró una tasa de desocupación de 11% en el trimestre mayo-julio de 2026, de acuerdo con el INE.
La parlamentaria vinculó, además, el debate presupuestario con la necesidad de activar obras públicas y reiteró su solicitud de un Plan Especial de Empleo para la región. “Una menor inversión regional tendría efectos especialmente relevantes en una zona que requiere aumentar la actividad y el empleo”, manifestó.
El diputado, Francisco Crisóstomo (PS), cuestionó con dureza el eventual recorte, que a su juicio profundizaría una merma ya aplicada durante el año. “No podemos olvidar que en marzo ya nos recortaron un 3% y ahora el Gobierno nos golpearía con un 7% adicional”, planteó, estimando que la reducción significaría al menos $8 mil millones menos para la región. El legislador vinculó la decisión con la situación laboral de Ñuble, que registra un 11% de desocupación y un 13,7% entre las mujeres, y llamó a sus pares a actuar transversalmente: “Ñuble necesita más inversión y más compromiso del gobierno central”.
Su par, Felipe Camaño (ind.-DC), también expresó su preocupación, calificando un eventual recorte real del 10% como “el ajuste más fuerte en más de 30 años”, precisamente cuando la región requiere inversión para enfrentar su alto desempleo. Sin embargo, junto con cuestionar una eventual decisión de Hacienda, puso el foco en la gestión del Gobierno Regional y llamó a realizar una autocrítica: “Necesitamos que la ejecución presupuestaria se planifique durante todo el año, y no que se maquille en los últimos meses”. Para Camaño, la responsabilidad debe situarse en ambos niveles: “Aquí se necesita responsabilidad de los dos lados, por el bien de los vecinos de nuestra región”, aseveró.
El contexto de la restricción
Desde RN, el diputado Carlos Chandía planteó una diferencia respecto de la forma de distribuir el ajuste. Más que una rebaja general, sostuvo que Hacienda debería considerar el comportamiento de cada gobierno regional y distinguir entre aquellos que presentaran distintos niveles de ejecución.
“Lo que vamos a pelear, es que se evalúe región por región, y no se castigue a aquellas que están haciendo un gasto público”, precisó.
En la UDI, el senador Gustavo Sanhueza llamó a esperar los antecedentes oficiales antes de dar por cerrado el escenario. Recordó que el proyecto todavía no ha sido discutido en el Congreso ni comunicado formalmente a los parlamentarios, aunque anticipó que defendería los recursos que Ñuble necesitara para enfrentar sus problemas de pobreza, desempleo y conectividad.
El diputado Cristóbal Martínez también puso el foco en la estrechez fiscal. Sostuvo que el Presupuesto 2027 debía concentrarse en seguridad, crecimiento y empleo, pero al mismo tiempo, planteó que esperaba que los recursos destinados a Ñuble no disminuyeran.
Su postura introdujo uno de los elementos que marcaron la reacción parlamentaria: la defensa de la inversión regional convivió con el reconocimiento de que el próximo presupuesto se discutiría bajo restricciones fiscales.
La diputada Sara Concha (Partido Cristiano), en tanto, manifestó que la información debía ser aclarada antes de determinar sus efectos.
“Solicitaré antecedentes al Ministerio de Hacienda, al Gobierno Regional y a distintos ministerios para conocer qué programas y proyectos podrían verse afectados”, adelantó.




