Ordenar los gastos del mes, financiar compras grandes o cubrir gastos de imprevistos son algunos de los usos que puede tener una tarjeta de crédito. A eso se suman los beneficios que ofrecen algunas instituciones, que pueden ir desde programas de puntos hasta seguros asociados a determinadas compras.
Pero las condiciones cambian de una tarjeta a otra. Por eso, antes de elegir, conviene mirar qué beneficios tiene usarlas y cuánto cuesta acceder a ellos.
1. Compras en cuotas sin interés
¿Tienes pensado cambiar tu computador o por fin regalarte la cámara de fotos profesional que vienes cotizando hace tiempo? Para las compras de mayor valor como estas, dividir el pago en varias cuotas puede ser una forma de repartir el gasto entre distintos meses.
Eso sí, antes de elegir esta alternativa, conviene comprobar que efectivamente sea sin interés y revisar el número de cuotas disponibles.
2. Cashback y descuentos
El cashback devuelve dinero a tu cuenta por cada compra (no son puntos ni millas, sino plata real). Si bien el porcentaje que se te devuelve y las condiciones dependen de cada programa, puede resultar atractivo cuando se aplica sobre compras que forman parte de los gastos habituales, como las compras del supermercado o la bencina.
Al beneficio del cashback, se pueden sumar descuentos en comercios, restaurantes, estaciones de servicio o en otras categorías. Antes de considerar este tipo de beneficio, conviene revisar dónde se puede utilizar y si existen topes, períodos de vigencia o condiciones especiales.
3. Seguros y protección de compras
Algunas tarjetas incluyen seguros y asistencias asociados a determinadas compras o viajes, como coberturas por daño o robo de productos, protección de precios, garantía extendida y seguros relacionados con viajes.
Las condiciones cambian según la tarjeta, por lo que es importante revisar qué cubre cada seguro, cuáles son los montos involucrados y qué requisitos deben cumplirse para utilizarlo. En algunos casos, la compra debe haberse pagado con la tarjeta.
4. Beneficios para viajes
Para quienes viajan con frecuencia, una tarjeta puede incluir prestaciones pensadas para esos gastos, como acceso a salones VIP, seguros de viaje, descuentos en hoteles o arriendo de vehículos y condiciones especiales para compras en el extranjero.
No todas las tarjetas ofrecen las mismas prestaciones ni bajo las mismas condiciones. Por eso, este beneficio tendrá distinto valor según la frecuencia con que la persona viaje y el tipo de gastos que realice fuera de Chile.
Qué revisar antes de sacar una tarjeta de crédito
Antes de elegir una tarjeta, considera:
- Costo de mantención: revisa cuánto pagarás y si puedes quedar exento. En algunos bancos puedes lograr costo de mantención $0 si cumples algunas condiciones, como recibir tu sueldo en tu cuenta o realizar cierta cantidad de compras al mes. Si te cobran, por ejemplo, $5.000 al mes de mantención, pero los beneficios que usas son menores a ese monto, quizás la tarjeta no te convenga.
- Tasa de interés: si pagas el total de la cuenta cada mes, este punto no será tan relevante. Pero si compras en cuotas con interés, haces avances o dejas parte de la deuda pendiente, la tasa puede encarecer bastante tus compras.
- Uso en el extranjero: si compras seguido en sitios como Amazon o viajas, fíjate en las comisiones por compras internacionales y el tipo de cambio. Un pequeño porcentaje extra puede acumularse rápidamente.
- Beneficios que realmente aproveches: si nunca cargas combustible, un descuento en bencina probablemente no te aporte mucho. Busca beneficios que coincidan con tus gastos habituales.
El cupo disponible suele ser otro de los elementos que aparecen al sacar tarjeta de crédito. Un monto mayor puede dar más margen para realizar compras, pero también puede llevar a asumir compromisos que después te resulten difíciles de pagar.
Más que buscar el cupo más alto, conviene mirar cuánto utilizas realmente y cuánto puedes pagar cada mes. Al final del período, las compras realizadas con la tarjeta se sumarán a los demás gastos que debe cubrir el presupuesto.



