La semana dieciochera comenzará con un escenario favorable para quienes ya preparan fondas, reuniones familiares y los tradicionales asados. En Ñuble, el pronóstico anticipa jornadas mayormente estables, con temperaturas que durante buena parte de la semana se moverán en torno a los 20 °C y 22 °C. Sin embargo, hacia el cierre del feriado el panorama podría cambiar y abrir la puerta a precipitaciones.
La razón está en un protagonista que esta semana domina los mapas meteorológicos: un anticiclón que se instala sobre Chile y que, por ahora, mantiene alejados de la zona central a los sistemas frontales. Para la región, esto significa una menor probabilidad de lluvias durante los primeros días y condiciones que favorecerán las actividades al aire libre.
Según el análisis de Meteored, durante este lunes 14 el anticiclón bloquea buena parte del avance de los frentes hacia el centro del país. El resultado será una semana que, al menos inicialmente, tendrá más sol y temperaturas agradables que lluvias.
En la Región de Ñuble, las máximas previstas entre martes y jueves oscilarán entre los 20 °C y 22 °C. Un escenario especialmente favorable para quienes aprovecharán los días previos al 18 para instalar ramadas, organizar actividades o simplemente disfrutar de las jornadas primaverales.
“Va a ser una semana más veraniega que primaveral”, explicó la meteoróloga Catalina Cortés a Mega, aunque advirtió que las condiciones pueden experimentar cambios a medida que avance la semana.
Y esa modificación comienza a perfilarse hacia el sábado 19. Para entonces, la cuña anticiclónica todavía estará presente, pero habrá perdido parte de su capacidad de bloquear los sistemas frontales. Frente a la zona sur del país, un nuevo frente comenzará a transportar humedad hacia el continente.
Durante la noche podrían registrarse precipitaciones entre el Maule y Aysén, mientras una vaguada en altura aumentaría la inestabilidad y podría favorecer tormentas y nevadas en sectores cordilleranos. Para Ñuble, será entonces cuando los pronósticos comiencen a adquirir mayor interés, especialmente para quienes hayan extendido sus celebraciones hasta el fin de semana.
El domingo 20 aparece, por ahora, como la jornada de mayor incertidumbre. Los modelos muestran precipitaciones de distinta intensidad desde Coquimbo hasta Aysén, aunque todavía existe variabilidad en cuanto a su alcance y magnitud. Por eso, para Ñuble, la recomendación es no dar por definido todavía el comportamiento del tiempo durante el último día del feriado.
Fenómeno de El Niño en primavera
El panorama regional también debe leerse en un contexto climático más amplio. Según el investigador y experto en agroclimatología de INIA Quilamapu, Raúl Orrego, la presencia de El Niño suele asociarse a una primavera más lluviosa en la zona central y centro sur de Chile.
El fenómeno está marcado por temperaturas del océano Pacífico ecuatorial superiores a lo normal. Durante julio esa condición se mantuvo y las proyecciones indican que podría intensificarse durante los próximos meses.
De hecho, para el trimestre octubre-noviembre-diciembre se proyectan temperaturas oceánicas que podrían superar en 2,7 °C los valores normales, incluso por encima de los niveles registrados durante 2015.
Para Ñuble, una primavera bajo esas condiciones no necesariamente significará lluvias permanentes. Pero sí podría aumentar la ocurrencia de episodios de mayor inestabilidad, con precipitaciones acompañadas eventualmente de viento, tormentas e incluso granizo.
Por ahora, eso queda para los pronósticos de las próximas semanas. Para este 18, en cambio, la señal es bastante más tranquila: los primeros días del feriado se presentan con buenas condiciones y temperaturas agradables. La atención estará puesta en el cielo durante el fin de semana, cuando el anticiclón podría comenzar a ceder terreno.




