Señor Director:
Chile volvió a bajar en la prueba PISA 2025 que mide las competencias en lectura, matemática y ciencias de estudiantes de 15 años: 12 puntos menos en lectura y 9 en matemática. Estas cifras reabrieron la discusión sobre los aprendizajes, pero también hay otros resultados tanto o más relevantes, que están quedando en segundo plano.
Uno de cada siete estudiantes no se siente plenamente seguro en su escuela, por debajo del promedio OCDE e incluso del latinoamericano y casi la mitad reconoce distraerse con dispositivos en clases. Este último punto ya lo estamos abordando con la entrada en vigencia de la ley que restringe el uso del celular en las escuelas, un paso necesario, pero apagar la pantalla ordena el aula, no enseña a mantener la atención, tolerar la frustración o convivir. Difícilmente repuntaremos en lo académico cuando la motivación y el bienestar siguen tensionados.
Aprender a regular las emociones, ser perseverante, convivir y decidir de forma responsable son habilidades base para los aprendizajes. Por eso, enfocarnos en el rendimiento también nos obliga a cuidar esas habilidades socioemocionales que los hacen posible. Sin eso, sería iluso pensar en una mejora sostenida.
Erica Ponce
Directora ejecutiva Niño y Patria




