Señor Director:
El 11 de septiembre de 1973, hace 53 años, Chile amaneció con aviones bombardeando la Moneda. Esos estruendos, cuentan, se sintonizaron en decenas de radios a lo largo del territorio. El rumor comenzó a esparcirse tan rápido como la sangre; “hay un Golpe de Estado” decían. Desde ese día unos tantos lo justificaron. Hoy, esos mismos (o sus hijos) dicen “hay que dejar el pasado atrás”.
Me gustaría saber qué se esconde tras la intención de olvido. ¿Cómo se olvida el día que en nuestro país perdimos la capacidad de sostener una Democracia? ¿Cómo se olvida el día en que los altos mandos de nuestras Fuerzas Armadas empuñaron sus armas para asesinar sin piedad y mediante torturas escalofriantes, desaparecer a miles de compatriotas? ¿Cómo pedirle a Marta que olvide a Pedro, su esposo, que le dijo “nos vemos a la vuelta”, y esa vuelta nunca llegó? ¿Cómo pedirle a José que olvide a Ana, su hija, que le dijo “papá no te preocupes”, y nunca más volvió?
Hoy, todos los ciudadanos, y sobre todo quienes respetamos y creemos en la política, tenemos el deber de sostener, sin peros, un compromiso mínimo con la democracia: “Nunca más en Chile”.
Constanza Villalobos Díaz
Presidenta Regional Frente Amplio.




