A casi nueve meses del fallecimiento de Vicente Amaru Aravena Lagos, de 18 años, su familia continúa esperando respuestas sobre las circunstancias en que perdió la vida tras ser atropellado en la ruta N-55, camino a las Termas de Chillán.
El cuerpo del joven ñublensino fue encontrado durante la madrugada del 20 de diciembre de 2025 por un conductor que circulaba por el sector, quien dio aviso a Carabineros. De acuerdo con el relato de sus cercanos, esa noche Vicente había asistido a una fiesta y, una vez finalizado el encuentro, un amigo lo dejó en la carretera, cerca de un paradero y a cierta distancia de su domicilio.
Desde entonces, la investigación se mantiene vigente y, hasta ahora, no registra personas detenidas.
Su madre, Carol Lagos, vecina del sector Chacay en Pinto, manifestó su profunda preocupación por la lentitud de las diligencias destinadas a esclarecer el atropello de su hijo, ya que hasta ahora no hay un imputado, pero sí el registro de un vehículo que habría participado en el accidente, el que según explicó, está bajo la mira de las policías, ya que fue incautado para su revisión. Incluso la imagen del vehículo fue captada por una cámara de seguridad que permitió su rastreo y que habría coincidido con el horario del atropello.
“Este vehículo se incautó, se sometió a pericias y se encontró material genético, del cual se están esperando los resultados, pero esas diligencias se están demorando demasiado y mientras no salgan los resultados no podemos decir si tuvo o no participación. Eso es lo más terrible, porque solo se abordó esa línea investigativa de ese auto y qué pasa si no es, voy a seguir esperando uno o dos años, asumiendo que no voy a saber quién fue”, dijo.
Para Carol Lagos, resulta fundamental que se acelere el proceso investigativo y que se desarrollen todas las diligencias necesarias para establecer responsabilidades.
“Para mí es imprescindible que dentro del aparataje este proceso se active, porque ya serán nueve meses sin saber nada. (…)Me dicen que aún debo seguir esperando pueden pasar años y lidiar entre el dolor entre seguir viviendo y tratar de hacer justicia y exigir que salga la verdad a la luz”, comentó.
La preocupación de la familia aumentó luego de una reunión que la madre sostuvo el martes con el fiscal a cargo de la causa. Según relató, el encuentro no permitió conocer nuevos antecedentes respecto del avance de la investigación.
“No hay ningún atisbo, no me entregaron ninguna información nueva. Todo lo contrario, por lo mismo no hay nada nuevo, por lo que estoy haciendo presión para que la investigación se empiece a mover”, afirmó.
Desde la fiscalía local se limitaron a informar a La Discusión que la causa está vigente y a la espera de recibir algunos informes policiales para la toma de decisiones. Afirmaron que se están haciendo todas las diligencias necesarias para la investigación y que el fiscal a cargo está disponible para entregar reportes a la familia.
Vicente trabajaba como guía turístico en el centro La Invernada y había rendido la PAES con la intención de estudiar Derecho o Medicina en la Universidad de Concepción. Su familia lo describió como un joven con sueños, entre ellos, crear un recinto de rescate animal.




