El ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi, advirtió ante su homólogo kuwaití, el jeque Jarrah Jaber Al-Ahmad Al-Sabah, de que la situación en el Golfo Pérsico y Medio Oriente ha alcanzado de nuevo un “momento crítico”, y llamó a rebajar la tensión y retomar cuanto antes la vía del diálogo y la negociación.
Wang hizo estas declaraciones durante una reunión en Pekín con Al-Jarrah, en la que aseguró que “no debe repetirse el viejo guión de ciclos recurrentes de conflicto” y pidió abrir “cuanto antes un nuevo capítulo de estabilidad y prosperidad”.
“Por grandes que sean las diferencias, las soluciones deben buscarse en la mesa de negociaciones y no mediante las armas”, afirmó el jefe de la diplomacia china.
Wang agregó que, ahora que se han dado pasos hacia un alto el fuego y el cese de las hostilidades, “no debe haber marcha atrás”, e instó a las partes implicadas a regresar “lo antes posible” al diálogo y las negociaciones.
“La prioridad inmediata es rebajar la tensión”, aseveró el canciller, quien expresó la disposición de Pekín a reforzar la coordinación con Kuwait para contribuir a restaurar la paz y la estabilidad regionales.
Por su parte, Al-Jarrah valoró el “papel constructivo” desempeñado por China en el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y abogó por reforzar la coordinación bilateral para favorecer el restablecimiento de la seguridad y la estabilidad en la región y proteger la libertad y seguridad de las vías marítimas internacionales.




