Una nueva diferencia al interior del Gobierno quedó expuesta luego de que el ministro de Defensa, Fernando Barros, calificara el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como un “riesgo para el país” y planteara que Chile podría eventualmente retirarse del tratado. Sus declaraciones fueron desmarcadas por el ministro del Interior, Claudio Alvarado, quien aseguró que el Ejecutivo no contempla modificar la situación actual del acuerdo.
En entrevista con Diario Financiero, Barros sostuvo que uno de los riesgos internos que enfrenta Chile está relacionado con factores que, a su juicio, profundizan la división entre los ciudadanos. En ese contexto, cuestionó el Convenio 169 y la Ley Lafkenche, argumentando que establecen diferencias en función del origen étnico.
“Chile tiene un desafío que es deshacerse de una serie de legislaciones que están basadas en la división entre las personas”, afirmó el titular de Defensa. Según planteó, el Convenio 169 habría generado “una cuña entre los chilenos” al establecer mecanismos diferenciados, particularmente a través de la consulta indígena.
Consultado específicamente sobre la posibilidad de que Chile abandone el tratado, Barros respondió que “sí, es factible” y sostuvo que existen mecanismos para hacerlo. También cuestionó que determinados proyectos deban ser sometidos a consultas dirigidas específicamente a pueblos indígenas.
Las declaraciones generaron una rápida respuesta desde La Moneda. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, descartó que exista una intención del Gobierno de retirar a Chile del Convenio 169 y reivindicó la vigencia del acuerdo internacional.
“Es un convenio que tiene Chile suscrito hace muchos años, que fue validado en el Parlamento y que está vigente. Chile lo suscribió, lo ratificó en el Parlamento y lo respeta íntegramente”, afirmó en entrevista con Canal 13.
Alvarado fue enfático al ser consultado sobre la posibilidad de impulsar cambios en esta materia: “No vamos a innovar en la materia”. De esta forma, el jefe de gabinete marcó distancia de la postura expresada públicamente por Barros.




