En la marco de la visita del Presidente José Antonio Kast a la región de Ñuble, por motivo del 20 de agosto, la activista por neurodivergencia y sicóloga, Karen Navarrete, entregará una carta al mandatario con el propósito de reducir brechas en la atención de salud para personas neurodivergentes.
No es primera vez que la profesional aprovecha el arribo de una primera autoridad nacional a Chillán Viejo para entregar una misiva, en la que reconoce avances y déficit en la atención de usuarios con Trastorno del Espectro Autista, Déficit de Atención e Hiperactividad y otras condiciones del neurodesarrollo. El año pasado también compartió sus reflexiones con el Presidente Gabriel Boric.
Si bien la profesional valoró la implementación de la Ley 21.545 y la colaboración de organizaciones de la sociedad civil que han liderado iniciativas con apoyo de fondos públicos, también reconoció deficiencias en la atención pública a superar, dada la creciente demanda de este segmento de la población.
“Muchas familias recorren decenas de kilómetros para acceder a una atención especializada, asumen elevados costos económicos y enfrentan largos tiempos de espera para recibir prestaciones que, en muchos casos, debieran estar disponibles de manera oportuna dentro de sus propias comunas”, expresó.
La activista reveló que las familias de niños y adolescentes con estas condiciones no estarían recibiendo atención priorizada en las unidades de urgencia, siendo expuestos a escenarios de alta sobrecarga sensorial, que terminan desregulando sus comportamientos y afectando la calidad de vida.
“Desde el ejercicio clínico he acompañado numerosas situaciones en las que niños, adolescentes y adultos autistas son derivados desde comunas rurales hasta el Hospital Clínico Regional de Ñuble, Hospital Clínico Herminda Martín, para recibir atención de urgencia (…). En muchos de estos casos, las familias enfrentan esperas prolongadas antes de acceder a una evaluación médica. Las salas de espera de los servicios de urgencia concentran elevados niveles de ruido, iluminación intensa, múltiples estímulos visuales, aglomeración de personas, incertidumbre respecto de los tiempos de atención y cambios constantes en el entorno. Estas condiciones pueden incrementar la sobrecarga sensorial, favorecer la aparición de elevados niveles de ansiedad y aumentar el riesgo de desregulación emocional y conductual”, advirtió.
En ese sentido, advirtió que la “ausencia de mecanismos de identificación temprana dificulta que funcionarios puedan anticipar las necesidades específicas de estos usuarios y adoptar estrategias de comunicación y atención acordes con su perfil sensorial y comunicativo”.
Sin embargo, Karen Navarrete, valoró iniciativas como el “Carnet Azul” que se han implementado en algunas comunas, no obstante, llamó ampliar su puesta en marcha al resto del territorio.
“Representa una herramienta de identificación clínica y comunitaria que permite alertar oportunamente a los equipos sobre la presencia de una persona que puede requerir ajustes razonables durante la atención, iniciativa comunitaria que ha sido implementada como plan piloto en comunas como San Carlos, Quirihue y San Nicolás, demostrando que pequeñas adecuaciones pueden generar un impacto significativo en la experiencia de atención de las personas autistas y sus familias. Por ello, estimo que ha llegado el momento de proyectar esta experiencia hacia un Plan Piloto Regional, que permita implementar el Carnet Azul en las 21 comunas de Ñuble”, manifestó.
Además, consideró necesario atender los supuestos déficit de personal que afectarían a las salas de Atención Integral para el Desarrollo Infanto-Adolescente (Aidia) y a los centros comunitarios de salud mental, ya que que terminan impactando en las familias.
“Por esta razón, considero indispensable continuar fortaleciendo las Salas AIDIA como dispositivos especializados de apoyo para la atención temprana, dotándolas de equipos multidisciplinarios completos y de los recursos necesarios para responder oportunamente a las necesidades de las familias de nuestra región. Del mismo modo, estimo necesario avanzar en el
reconocimiento formal de la Psicopedagogía mediante un código sanitario”, dijo.
“Favorecer mecanismos de apoyo para la movilidad y la conectividad representa una medida concreta para disminuir inequidades y garantizar el acceso efectivo a las prestaciones de salud y rehabilitación. A esta realidad se suma una brecha que considero especialmente preocupante dentro de la red pública de salud mental especializada de nuestra región. Los COSAM cumplen un rol fundamental en la atención de personas neurodivergentes y sus familias; sin embargo, varios de estos dispositivos no cuentan con equipos profesionales completos para responder integralmente alas necesidades de la población. En particular, existen COSAM que no cuentan con fonoaudiólogos ni terapeutas ocupacionales dentro de sus prestaciones permanentes. Esta brecha limita las posibilidades de evaluación, intervención y rehabilitación integral y, finalmente, obliga a muchas familias a buscar atención en el sistema privado o trasladarse a otras comunas”, añadió.
La carta de la activista ñublensina, que cuenta con el respaldo de 15 agrupaciones y profesionales vinculado al tema, será entregada, en compañía del senador Gustavo Sanhueza, a la comitiva del Presidente de la República en la ceremonia del 248° aniversario del natalicio de Bernardo O’Higgins.




