Señor Director:
Este 12 de agosto entró en vigencia la Ley de Escuelas Protegidas, una importante iniciativa que busca entregar mayores herramientas para enfrentar la violencia y fortalecer la seguridad y la convivencia en nuestros establecimientos educacionales.
La ley permite establecer procedimientos para revisar mochilas y pertenencias, fortalece las facultades de docentes y directivos para mantener el orden y refuerza el rol de padres y apoderados en la convivencia escolar, siempre dentro del respeto de los derechos de los estudiantes.
Es justo valorar el esfuerzo del Gobierno para impulsar y concretar esta legislación, respondiendo a una preocupación que comparten miles de familias: que nuestros niños puedan estudiar seguros y que nuestros profesores puedan enseñar con tranquilidad.
Una escuela protegida es, finalmente, una escuela donde el respeto, la autoridad y el aprendizaje pueden desarrollarse en paz.
Raúl Sandoval Sepúlveda




