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Frente Amplio estrena nuevo ciclo en Ñuble con primera transición regional desde la fusión

La primera elección interna del Frente Amplio desde su constitución como partido unificado dejó señales que van más allá de la disputa por los cargos.

El triunfo nacional de la diputada Gael Yeomans sobre la presidenta saliente, Constanza Martínez, junto con la baja participación y el reordenamiento de fuerzas en el comité central, abrió un nuevo ciclo para una colectividad que enfrenta su primera etapa fuera del Gobierno.

La lista Unidad para Avanzar, encabezada por Yeomans, obtuvo el 55% de los votos, frente al 42% alcanzado por Frente Amplio para Chile, de Martínez. La participación, sin embargo, quedó por debajo de las expectativas internas: votaron 10.358 militantes, equivalentes al 18,45% del padrón de 55.942 afiliados, lejos de la meta de 12 mil participantes que se había planteado el partido.

El resultado fue acompañado por una nueva correlación de fuerzas en el comité central, donde el diputado Jaime Bassa obtuvo la primera mayoría, con 594 votos. También destacaron Consuelo Veloso, Simón Ramírez, Rodri Mallea, Carla Amtmann y otros liderazgos provenientes de las distintas sensibilidades que conviven dentro de la colectividad.

La elección fue interpretada, además, como una señal de pérdida de influencia de los sectores ligados al antiguo Revolución Democrática, aunque estos mantienen una representación relevante y capacidad de contrapeso. En paralelo, el triunfo de Yeomans fue leído como una reivindicación de las bases y de un liderazgo con mayor despliegue territorial y comunicacional.

Lista única en Ñuble

Es en ese escenario donde Ñuble inicia su propio proceso de renovación. A diferencia de la competencia nacional, en la región no hubo dos listas enfrentadas por la conducción partidaria. Las distintas sensibilidades confluyeron en una candidatura de consenso que tendrá a Constanza Villalobos como nueva presidenta regional.

Para la dirigenta, esa característica constituye precisamente uno de los principales activos de la nueva conducción.

“En el caso de la directiva regional acá, en la Región de Ñuble, fue una lista integrada por distintas sensibilidades, fue una lista de consenso, lo que genera un activo súper importante para el diálogo interno y para que la conducción no dependa de una sola mirada”, destacó.

Villalobos reconoce que la participación regional también fue reducida. Cerca del 17% del padrón habilitado concurrió a votar, cifra similar al comportamiento nacional, aunque advierte que el contexto fue diferente, debido a que no existió una disputa polarizada por la presidencia regional.

“Al ser una lista de consenso, no hubo una disputa polarizante entre distintas listas, por lo tanto, la dinámica de movilización de votos fue evidentemente diferente”, explicó.

Más allá de esa cifra, la nueva presidenta considera que el resultado entrega legitimidad para iniciar la conducción. “Lo relevante del resultado es que nos da un respaldo claro y un mandato legítimo para asumir la conducción regional”, sostuvo.

Recuperar el vínculo territorial

La prioridad de la nueva directiva será precisamente enfrentar uno de los problemas que dejó en evidencia la elección: la dificultad para movilizar a la militancia. Villalobos planteó que el desafío no pasa únicamente por aumentar la participación interna, sino también por ampliar el proyecto político hacia quienes no forman parte del partido.

“Uno de ellos es el desafío central que tenemos, de continuar con la activación de la militancia y ojalá sumar nuevas voluntades a este proyecto político”, afirmó.

Para conseguirlo, propuso reforzar el trabajo de base y establecer una relación más permanente con las organizaciones sociales y civiles de Ñuble. A su juicio, muchas de estas agrupaciones han quedado fuera de las discusiones políticas, incluso cuando sus integrantes son directamente afectados por las decisiones que se toman.

“Nosotros queremos revertir eso y contribuir a una relación más horizontal y permanente con ellas”, aseveró.

El segundo eje será político: posicionar al Frente Amplio como articulador de la oposición en Ñuble. El partido acaba de dejar el Gobierno y deberá redefinir su rol en un escenario marcado por el avance de la derecha y, particularmente, por la llegada de José Antonio Kast a La Moneda.

“Nosotros queremos transformar al Frente Amplio en un agente articulador de la oposición en la región, con un rol estratégico, no puramente reaccionario, frente a los avances de la ultraderecha y los retrocesos legislativos y sociales que se intentan instalar”, manifestó Villalobos.

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