Un intenso debate se generó durante la sesión del Concejo Municipal de Chillán a raíz de la situación que enfrentarán los comerciantes ambulantes durante la próxima Fiesta de la Longaniza, luego de que el municipio anunciara que se aplicará tolerancia cero al comercio informal en el perímetro del evento.
El concejal Yerson Soto, presidente de la Comisión de Seguridad y Tránsito, manifestó su preocupación por la medida y cuestionó que dicha comisión no haya participado en las reuniones de planificación del tradicional evento. A su juicio, la presencia de comerciantes ambulantes es una realidad que debe ser abordada con anticipación y de manera coordinada entre las distintas instituciones. Asimismo, afirmó que feriantes provenientes de otras ciudades buscarán instalarse en la fiesta.
“El comercio ambulante es evidente, existe tanto en esta comuna como en otras. La Pampilla no se va a realizar, en la Fiesta del Chancho de Talca quedó la escoba, toda esa gente está buscando dónde llegar (…) En la Fiesta de la Longaniza vamos a tener comercio ambulante, es una realidad, y hay un problema aquí que cuando algo no se planifica y no se ordena, antes de, se desborda y queda la escoba, y generalmente los mayores perjudicados son los chillanejos”, advirtió el concejal, quien además manifestó su preocupación por eventuales enfrentamientos entre vendedores y personal policial.
Soto sostuvo que el contexto económico local también debe ser considerado, argumentando que muchas personas dependen del comercio informal para generar ingresos para sus familias. En ese sentido, planteó la posibilidad de habilitar al menos una calle o cuadra para que comerciantes ambulantes de Chillán puedan desarrollar sus actividades durante la festividad.
“Mi llamado es básicamente a que evaluemos técnicamente con todos los actores la opción de tener una calle, al menos una cuadra, de comercio ambulante autorizado, para dar la oportunidad a organizaciones de comercio ambulante que son conocidas acá en la comuna”, indicó.
En la misma línea, la concejal Yanina Contreras respaldó la posibilidad de disponer de un espacio regulado para los comerciantes ambulantes de Chillán. Señaló que varios vendedores se han acercado a integrantes del concejo para plantear su inquietud y consideró que la nueva edición de la Fiesta de la Longaniza podría ser una oportunidad para ordenar su participación.
Por su parte, el concejal Cristian Jara planteó que, en caso de habilitarse espacios para el comercio ambulante, se debería priorizar a vendedores locales. Indicó que algunos feriantes han solicitado la utilización de espacios en las calles Constitución y Libertad, que no formarían parte del perímetro principal de la fiesta.
Descartan autorización
El alcalde de Chillán, Camilo Benavente, recordó lo ocurrido durante la versión anterior de la Fiesta de la Longaniza, cuando el Paseo Arauco II y otros sectores del centro de Chillán fueron ocupados por numerosos comerciantes. Según señaló, la situación generó críticas y terminó convirtiéndose en uno de los principales focos de controversia de la celebración.
“El año pasado el Paseo Arauco II se transformó en una guerra entre los toldos azules y los chillanejos”, dijo, agregando que no está dispuesto a que se repita ese escenario.
Benavente defendió el trabajo de planificación desarrollado para la Fiesta de la Longaniza y aseguró que durante el último año se han realizado alrededor de 15 reuniones relacionadas con la seguridad del evento. Informó que el municipio contempla contratar guardias de seguridad para resguardar el polígono de la festividad, cuyo límite es en calle El Roble hacia el sur.
El alcalde también señaló que actualmente existen nuevas disposiciones respecto del uso de los espacios públicos y que la Delegación Presidencial Regional cuenta con atribuciones en esta materia. Por ello, indicó que cualquier nueva propuesta debería ser canalizada ante dicha autoridad y coordinada con Carabineros y los demás organismos involucrados.
“Yo no voy a autorizar eso, la Fiesta de la Longaniza del año pasado se vio opacada con cinco titulares por los toldos azules. Hoy día si depende de mí, no lo voy a utilizar porque si no se me va a venir un problema mucho más grave”, cerró el edil.
Ambulantes piden respuesta
Durante la discusión, un grupo de comerciantes ambulantes interrumpió la sesión del Concejo Municipal para exigir al alcalde una respuesta formal respecto de su eventual participación en la Fiesta de la Longaniza.
Los vendedores señalaron que durante el año pasado habrían sido agredidos por funcionarios de Carabineros y por comerciantes provenientes de Santiago.
Frente a la situación, el alcalde señaló que entregará una respuesta formal a las solicitudes de los comerciantes informales a través de un documento.
Tras el intercambio, los concejales solicitaron conformar una comisión que permita evaluar técnicamente la eventual habilitación de espacios para el comercio ambulante durante la Fiesta de la Longaniza.




