Luego de nueve días desde la ocurrencia del inusual fenómeno meteorológico que se dio en cuatro comunas de Ñuble, en el que se registró la formación de tornados en las comunas de Chillán Viejo, Bulnes, San Ignacio y El Carmen, la Dirección Meteorológica de Chile confirmó, tras previa investigación, que se trató de un tornado EF1 con comportamiento de “skipping”.
El informe técnico preliminar de la DMC indica que el evento ocurrido el 27 de julio entre Chillán Viejo y El Carmen fue un tornado categoría EF1 (138–177 km/h), que presentó un comportamiento de contacto intermitente con el suelo, conocido como “skipping tornado”, dejando un patrón discontinuo de daños.
En el gráfico de la imagen, se puede observar la trayectoria que tuvo el fenómeno, y los puntos en los que tuvo contacto con el suelo.
La irrupción del tornado dejó huellas en cuatro comunas. Chillán Viejo, Bulnes, San Ignacio y El Carmen reportaron daños en infraestructura habitacional y pública.
En el caso de esta última comuna, el municipio informó cinco viviendas dañadas por la pérdida de su techumbre y un adulto mayor lesionado, además de afectación en bodegas, caída de árboles y alumbrado público en el sector de Rinconada. Chillán Viejo reportó la voladura del techo de una casa y la caída de especies arbóreas. Mientras que Bulnes comunicó al menos tres inmuebles afectados y San Ignacio, una casa y una empresa dañada.
No es la primera vez que este fenómeno meteorológico golpea a la región. De acuerdo a los registros históricos, San Carlos no olvida los tornados de 1981 y 2013. El primero, de categoría F3, dejó dos muertos y graves daños en la plaza de armas y el segundo, calificado F2, afectó infraestructura urbana, en general.
El ascenso de masas de aire y la rotación de éste en torno a su eje, son factores determinantes en la generación de un tornado.
“La energía de la atmósfera hace ascender masas de aire, es lo que llamamos convección. Esa energía está presente cuando también tenemos inestabilidad, por ejemplo; masas de aire cálidas y húmedas en superficie o niveles bajos y luego masas más frías y secas en niveles más altos. Lo otro es que haya una diferencia en la intensidad y dirección del viento. Eso genera rotación en la atmósfera y ese fenómeno, en estas escalas espaciales, se llama vorticidad, que es una rotación en torno a un eje”, explicó el climatólogo y director del Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción, Dr. Martín Jacques-Coper.





