Parlamentarios de la Región de Ñuble intensificaron este domingo la presión sobre el Gobierno y el Ministerio de Agricultura para que extiendan el decreto de emergencia agrícola a la zona, tras los graves daños provocados por los recientes sistemas frontales que afectaron al territorio.
La solicitud surgió luego de que el Ministerio de Agricultura declarara la emergencia agrícola únicamente para las regiones de Atacama, Coquimbo y Valparaíso, dejando fuera a Ñuble, pese a las pérdidas registradas en el sector silvoagropecuario.
El diputado Cristóbal Martínez (UDI), lideró el llamado al Ejecutivo, argumentando que las intensas lluvias e inundaciones ocasionaron severos perjuicios a pequeños y medianos productores, con siembras completamente perdidas, invernaderos inutilizables y daños importantes para apicultores.
“Hay agricultores que perdieron prácticamente la totalidad de sus siembras producto de las recientes inundaciones. Estamos hablando de familias que viven de su trabajo y que hoy enfrentan un escenario muy complejo, por lo que no resulta razonable que Ñuble haya quedado fuera del decreto de emergencia agrícola”, sostuvo el parlamentario.
Martínez advirtió que mantener a la región fuera de la medida dificulta el acceso a instrumentos de apoyo y recuperación para los productores afectados, por lo que instó al Gobierno a realizar una evaluación urgente de los daños. A su juicio, decretar la emergencia permitiría agilizar la entrega de ayudas, activar herramientas de recuperación y entregar una señal de respaldo a un sector que ha enfrentado reiterados eventos climáticos en los últimos años.
Oposición se sumó al llamado
Al llamado se sumó el diputado Felipe Camaño (IND-DC), quien pidió al Ministerio de Agricultura actuar con rapidez frente al complejo escenario que enfrenta el mundo rural.
“Los campos están inundados, los cultivos destruidos, los animales en riesgo y la infraestructura predial gravemente dañada. Es urgente movilizar recursos extraordinarios, acelerar las ayudas y apoyar a los pequeños y medianos productores para evitar que esta tragedia se transforme en una crisis económica y social aún mayor para el mundo rural”, afirmó.
El legislador agregó que los agricultores de Ñuble “no piden privilegios”, sino recibir “el mismo respeto, la misma urgencia y las mismas respuestas que tendrían cualquier otra zona del país”.
“2% para emergencias”
A estas solicitudes se sumó el diputado socialista Francisco Crisóstomo, quien además pidió al Gobierno disponer del 2% constitucional para financiar la reparación de la infraestructura dañada por el temporal, especialmente en las comunas de Coelemu, Trehuaco y Ránquil, que permanecen bajo Alerta Roja.
El parlamentario manifestó su preocupación por las familias damnificadas y por los daños registrados en caminos, puentes y rutas rurales, fundamentales para la conectividad de las comunidades. Asimismo, respaldó la necesidad de decretar emergencia agrícola para que los productores puedan acceder a recursos extraordinarios que permitan enfrentar las pérdidas ocasionadas por el sistema frontal.

