Un nuevo balance oficial de las consecuencias del tren de sistemas frontales que afecta a gran parte de nuestro país elevó a 100 el número de viviendas con pérdida total, y a 3.469 la cifra de damnificados a nivel nacional.
Según el reporte entregado la mañana de este miércoles por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), también se cuentan más de 3.500 inmuebles con daño mayor y otros 20.000 con daño menor.
Por otro lado, el número de fallecidos se mantiene en 13 personas, mientras que los desaparecidos disminuyeron a cuatro, debido al hallazgo con vida de tres personas que se habían extraviado en el Cajón del Maipo, en la Región Metropolitana.
Otro gran impacto del temporal se evidencia en la falta de agua potable: hasta ahora, más de 139.000 clientes siguen sin suministro en Coquimbo, donde una de las comunas más golpeadas es Ovalle, que mantiene el servicio suspendido parcialmente a la espera de que baje el cauce del Río Limarí.
De hecho, se instalaron 200 estanques en la zona para hacer frente a la contingencia, pero solo 160 de ellos están habilitados de momento para el abastecimiento alternativo.
“El 90 por ciento de todos los estanques que nosotros logramos alcanzar a revisar estaban o sin agua o con niveles sumamente bajos, vandalizados, estaban rotos, dados vuelta, sin llave, hay una situación complicada”, explicó el superintendente de Servicios Sanitarios, Jorge Rivas
Sobre la reposición de una mayor parte del servicio, el superintendente manifestó que el plazo de este sábado es “factible”, aunque recordó la “desesperación” de la población para acceder a este servicio.
En cuanto al suministro eléctrico, el 92% de los hogares de Coquimbo ya lo recuperó, pero todavía hay más de 13.500 clientes que están sin servicio hace más de 72 horas.
Críticas al manejo del Gobierno
Dichas situaciones comenzaron a hacer mella en la evauación del trabajo realizado por el Gobierno ante la emergencia.
El alcalde de Coquimbo, Alí Manouchehri, calificó como “un desastre” el plan de contingencia para la falta de suministro de agua, el que debería haber sido organizado mejor ante el pronóstico de lluvias para la zona.
En tanto, el diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, defendió el manejo del Gobierno frente a la emergencia climática.
Sin embargo, reconoció que en la Región de Coquimbo hubo dificultades que deberán ser revisadas.
“Hay que ver ahí si la dificultad es una descoordinación entre autoridades, si es que hay un problema con el Gobierno central o el gobierno regional, y eso hay que resolverlo”, señaló.




