Señor Director:
Las intensas lluvias no solo dañan viviendas. En pocas horas, cientos de pequeños negocios pueden perder infraestructura, mercadería, equipamiento y la posibilidad de seguir operando.
Para una pyme, un local inundado o varios días sin electricidad pueden significar semanas sin ingresos e incluso el cierre definitivo.
Ante eventos climáticos cada vez más frecuentes, no basta con reaccionar a la emergencia. También debemos preparar a los emprendedores para recuperarse, con herramientas, redes y apoyo oportuno.
Cuando una pyme vuelve a levantarse, también recupera empleos, servicios y oportunidades para toda su comunidad.
Rosario Hevia
Directora ejecutiva ChileConverge




