En una nueva sesión del Consejo Regional de Ñuble, los consejeros votaron de manera unánime la aprobación de los recursos para la adquisición de un moderno vehículo de rescate y extinción de incendios destinado al Aeródromo Bernardo O’Higgins.
La iniciativa representa un paso crucial en la estrategia de la zona para habilitar operaciones de aviación comercial. El equipamiento de emergencia contempla una inversión directa del Gobierno Regional por $1.790 millones.
Respecto al impacto de este acuerdo, el Gobernador Regional, Óscar Crisóstomo, destacó que la iniciativa fortalece la aspiración de contar con una terminal comercial plenamente operativa. “Aprobamos una iniciativa relevante y estratégica que fortalece la voluntad y necesidad de contar con un aeropuerto. Sabemos, de acuerdo a los estudios realizados, que este aeródromo podría estar recibiendo aviones comerciales. Para ello hemos dado un paso importante al aprobar este vehículo, que es un requisito básico e indispensable para operar de acuerdo a la normativa internacional”, enfatizó la máxima autoridad regional.
Crisóstomo agregó que el nuevo equipamiento entregará un alto estándar en prevención, salvamento y control de emergencias: “Esto reafirma el compromiso que tenemos: no nos vamos a detener hasta que finalmente tengamos un aeropuerto funcionando en nuestra Región de Ñuble”, aseveró.
En la misma línea, el presidente de la Comisión de Presupuesto, Carlos Chandía, valoró el alcance técnico del proyecto para abrir la zona a nuevas rutas aéreas. “Esta inversión representa el paso clave para adaptar nuestra infraestructura y abrir la puerta a vuelos chárter y nacionales. Al contar con este carro especializado propio, le damos por fin autonomía a la región, eliminamos el principal obstáculo operativo y damos el primer gran salto para absorber una demanda estimada de 290 mil pasajeros”, puntualizó.




