Señor Director:
Preocupantes son las últimas cifras de desempleo, que ya alcanzan un 9,4% a nivel general y superan el 10% en el caso de las mujeres, a lo que se suma una persistente tasa de informalidad laboral del 27%. Por otro lado, la oferta laboral para los jóvenes es sumamente escasa, debido a que el mercado no cuenta con las condiciones para ampliar la capacidad de absorber a los nuevos profesionales en busca de empleo.
Con un crecimiento económico que apenas roza un mediocre 2%, es imposible repuntar y subsanar esta crisis laboral. Si bien las medidas del gobierno actual muestran una orientación procrecimiento recurriendo a la inversión. El historial de políticas económicas que han incrementado el desempleo, tales como la reducción de la jornada laboral y el aumento del sueldo mínimo que, si bien parecían perseguir una buena causa, en la práctica dificultan la contratación y pesan enormemente sobre las pymes. Lamentablemente, en un país que lleva estancado más de 10 años, estas medidas solo complican más nuestro panorama.
Las condiciones actuales están más cerca de empeorar que de normalizarse, por lo que es imperante que surja un consenso en el tipo de políticas pro crecimiento e inversión para que consigan remediar de manera sostenible y responsable esta situación a largo plazo que nos acompleja a todos como país.
Cynthia Campos Gómez
Fundación para el progreso




