El descubrimiento de unas partituras escritas por Arrau cuando aun era un niño, niño prodigio sin dudas, le da la razón a quienes cuando aún estaba en una muy temprana edad lo calificaron como el “Mozart chileno”, el que probablemente guiado por su maestro alemán Martín Krause optó por la interpretación.
La estirpe musical de Arrau es ilustre, Krause que fue alumno directo de Franz Liszt, quien a su vez lo fue de Carl Czerny, el cual fue alumno directo de Ludwig van Beethoven . Arrau era parte de una saga que conduce directamente hasta el genio alemana.
Hace 67 años,en julio de 1959, Claudio Arrau visitó Chile y dio una serie de conciertos, cuatro de ellos en Santiago, y tres más en Valparaíso, Concepción y en Chillán respetivamente.
Con motivo del concierto a su ciudad natal en el Cine Central , La Discusión publicó el 11 de julio de ese año una cita del maestro en el la que este dice “La ejecución ideal es aquella en que uno pone un 50% del valor interpretativo de una composición. Aportar más significa torcer la interpretación del autor; menos otorgar demasiada influencia al compositor. En el equilibrio esta el secreto de mi éxito”. En esta cita Arrau define meridianamente su opción por la interpretación, lo que lo transforma en una celebridad universal, en especial como intérprete de la obra de Beethoven.
Durante su visita a Chillán en julio de 1959 vivió un episodio traumático . Ensayando el concierto en casa de su amigo Eulogio Fuentes Geldres, distinguido abogado y ministro de la Corte de Apelaciones, pero cuyo sueño había sido siempre ser pianista como su amigo de infancia, se acercó a la sala de su residencia donde ensayaba el maestro este en un gesto amistoso lo invitó a tocar el piano junto a él.
Para Eulogio Fuentes era un sueño hecho realidad, este era ser un intérprete de música selecta, la abogacía había sido una opción más vinculada a los deseos paternos que a su verdadera vocación, que en ese momento sentado al lado de su amigo y maestro se hacia realidad.
Sin embargo, en ese instante sublime un infarto fulminante terminó con su vida . La tragedia se instaló en la casa de la familia Fuentes, a tal punto que Arrau impactado decidió suspender el concierto del día siguiente. Fue la propia familia que lo convenció que lo hiciera en honor a su amigo fallecido sobre el piano en el cual ensayaban en una hasta ese momento alegre tertulia musical.
Muchos sostienen que el impacto de este episodio fue la causa que Claudio Arrau nunca más volvería a dar un concierto en Chillán, incluido en ello la visita que hizo a nuestra ciudad en 1984. Esa fecha marcó el fin del sueño de Eulogio Fuentes Geldres, lo que no fue impedimento que la trayectoria de Arrau alcanzara ribetes superlativos, a tal punto que cuando el maestro cumple 80 años, dio un concierto en el Lincon Center de Nueva York, ante tres mil personas, incluidas en ellas las ubicadas en una platea instalada en el mismo escenario. En esa ocasión no s olo recibió los saludos del presidente de los Estados Unidos, sino que al final irrumpió en el escenario Placido Domingo, quien junto a un publico delirante le cantaron “ Happy birthday” a un emocionado Claudio Arrau.
Con toda seguridad su amigo Eulogio Fuentes lo acompañó desde espacios desconocidos y cerró con ello la tragedia ocurrida en su hogar en esa lejana tarde de 1959.

