Señor Director:
La recesión técnica ya es una realidad. Tras cinco caídas consecutivas del Imacec, el Banco Central informó que en mayo la actividad económica se contrajo un 0,9%, explicada principalmente por el retroceso de la minería . Es el peor escenario económico desde la pandemia.
En este contexto, urge identificar riesgos y oportunidades. La historia ofrece una advertencia: en 1913, Fritz Haber y Carl Bosch desarrollaron el salitre sintético, un avance científico que destruyó la principal industria chilena de esa época.
Hoy, el paralelismo es inquietante. En 2026, investigadores españoles lograron desarrollar nanotubos de carbono con mayor conductividad que el cobre y resistencia superior al acero. En términos simples, lo más cercano a un “cobre sintético”. La amenaza es evidente. La pregunta es si reaccionaremos a tiempo.
La salida no pasa solo por el diagnóstico: requiere acción. Destrabar la inversión reduciendo la permisología, elevar significativamente la inversión en ciencia y tecnología —hoy en torno al 0,4% del PIB— y potenciar nuestras ventajas en minerales críticos, logística portuaria y territorios inteligentes.
Si no aprendemos del salitre, con el cobre podríamos correr la misma suerte. El tiempo de actuar es ahora.
Herman Duran Urra
Smart City Company




