De acuerdo con los últimos reportes, durante la Semana Epidemiológica 25, que comprende desde el 21 al 27 de junio, se observó un aumento en la detección de Influenza A, alcanzando un 46% de positividad entre las muestras analizadas, posicionándose como el de mayor prevalencia en la región. Por ello, desde el Servicio de Salud Ñuble (SSÑ) reforzaron la importancia de prevenir contagios, proteger a los grupos de mayor riesgo y consultar oportunamente ante signos de gravedad.
Al respecto, la Directora (s) del SSÑ, Marianela Sandoval Bustos, señaló que el autocuidado es fundamental durante este periodo. “Estamos observando un incremento de casos de Influenza A, por lo que queremos insistir en el llamado a la comunidad a reforzar las acciones preventivas. La vacunación, el lavado frecuente de manos, la ventilación de los espacios, el uso de mascarilla ante síntomas respiratorios y evitar el contacto con personas de riesgo son medidas simples, pero muy importantes para cuidarnos entre todos”, indicó.
La autoridad agregó que la vacunación continúa siendo una de las principales herramientas para reducir el riesgo de complicaciones. “Queremos reiterar la importancia de que las personas que pertenecen a los grupos objetivos se acerquen a los puntos de inmunización y mantengan su esquema al día. La inoculación contra la influenza ayuda a disminuir el riesgo de cuadros graves, hospitalizaciones y complicaciones, especialmente en quienes tienen mayor vulnerabilidad durante el invierno”, sostuvo.
Por su parte, la Subdirectora (s) de Gestión Asistencial del SSÑ, Dra. Michelle de Arcas Orellana, enfatizó la importancia de estar atentos y consultar oportunamente cuando existan señales de alerta. “Durante esta temporada, es esperable que aumenten las enfermedades respiratorias, pero hay síntomas que requieren evaluación por parte de los equipos de salud, especialmente de niñas, niños, personas mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas. La dificultad para respirar, fiebre mayor o igual a 38° persistente, decaimiento marcado, silbidos en el pecho, hundimiento de costillas en los más pequeños, rechazo alimentario en lactantes o la descompensación de enfermedades crónicas son signos frente a los cuales se debe consultar oportunamente”, explicó.
La facultativa añadió que el buen uso de la red asistencial también forma parte del autocuidado y permite entregar una respuesta más oportuna a quienes presentan cuadros de mayor gravedad. “Ante sintomatología leve o moderada, la recomendación es acudir a la atención primaria, donde los equipos pueden evaluar, orientar y entregar tratamiento. En cambio, los servicios de urgencia hospitalaria deben priorizarse para situaciones de mayor gravedad, como dificultad respiratoria, compromiso del estado general o agravamiento de enfermedades de base”, precisó la Dra. de Arcas.
Las bajas temperaturas, la mayor permanencia en espacios cerrados y el retorno progresivo a las actividades escolares y laborales pueden favorecer la transmisión de virus respiratorios. Por ello, llamaron a mantener medidas de cuidado en hogares, establecimientos educacionales, lugares de trabajo y espacios de alta concurrencia.



