Señor Director:
El Mundial de Fútbol no solo se juega en la cancha. También se juega en vitrinas, redes sociales, campañas publicitarias, concursos y productos promocionales. Muchas empresas buscan sumarse a la conversación para conectar con sus clientes. Sin embargo, en propiedad intelectual, no todo lo que está en internet, en la cultura popular o en la conversación pública puede utilizarse libremente con fines comerciales.
Es habitual ver campañas que usan el nombre oficial del campeonato, reproducen o imitan el trofeo, incorporan logos del evento, intervienen fotografías oficiales o utilizan imágenes de futbolistas sin contar con las autorizaciones correspondientes. También ocurre que algunas empresas diseñan merchandising, empaques o gráficas que evocan demasiado de cerca la identidad visual del torneo, generando una asociación comercial que puede no existir.
Uno de los riesgos más frecuentes es el ambush marketing, o marketing de emboscada. Se trata de estrategias mediante las cuales una empresa intenta asociarse comercialmente a un evento de gran visibilidad sin ser patrocinador oficial. No toda referencia al fútbol está prohibida, por supuesto. Pero si una campaña puede inducir al público a creer que existe vinculación, auspicio o autorización oficial, pueden surgir conflictos por infracción marcaria, competencia desleal o uso indebido de derechos de imagen. Por eso, antes de lanzar una promoción temática, conviene hacer una revisión preventiva.
Fernanda López
Abogada socia de Cuche López




