Señor Director:
Al aproximarnos a la historia de la medicina en Ñuble nos encontramos con dos grandes temas que bien podrían ser motivo de tesis profesionales y de riquísimos reportajes periodísticos: Hay un capítulo en esta historia vinculado al terremoto de 1939 que ha quedado en el olvido, pero que constituye una verdadera jornada histórica para la medicina, no solo de Ñuble, de Chile entero. Los “quirófanos” instalados en la Plaza de Armas, donde día y noche médicos heróicos salvaron la vida de mucha gente, operando sin anestesia y con cuchillo de mano, por lo menos así lo escuché contar a unos cuantos que alcancé a conocer.
Otro capítulo es la vida y obra de numerosos médicos con trayectoria que en algunos casos se proyectó a nivel nacional: ¿sabía usted que el doctor Federico Puga Borne junto a otros colegas participaron en la Guerra del Pacífico? ¿Sabía usted que hasta ahora nadie se había preocupado de precisar el año de nacimiento de Herminda Martín, quien legó recursos para crear el hospital que lleva su nombre ? ¿Tampoco se sabe dónde está su tumba y, más todavía, no se había recuperado siquiera su testamento hasta que la historiadora Alicia Romero nos regalara este tesoro, producto de su infatigable investigación? ¿Sabía usted que el artesano Juan de Dios Orellana , de San Fabián de Alico , hizo una estupenda escultura con las manos benditas del doctor Guillermo Parr?
La revista “Quinchamalí” se aproximó a las huellas de unos cuantos médicos ilustres. ¿Qué le parece crear un archivo histórico en el nuevo Hospital Regional?
Alejandro Witker
Historiador




