Señor Director:
El día martes vimos cómo el gobierno de José Kast hizo su primer cambio de gabinete con tan solo dos meses de asumir la presidencia; esto, además de representar la falta de prolijidad en la selección de sus ministros/as, es también resultado de un gabinete sin conexión entre sí, extremadamente desconectado de las promesas del candidato Kast y una falta de planificación grave.
La asignación de biministros es la fiel representación de la falta de acuerdos en el oficialismo, al igual que el centralismo que se vive dentro del gobierno y una batalla cultural que se sigue dando, la cual el candidato Kast había demostrado dejarla de lado.
Este cambio de gabinete llega pronto, mucho antes de lo esperado por los politólogos; podríamos decir que el Presidente bajó la cabeza y le dio la razón a sus críticos.
Quizás este suceso es el más cuerdo de lo que va de gobierno, haciendo cambios en las ministras peor evaluadas que daban más que hablar por su persona y errores que por sus tan esperados resultados, teniendo en cuenta que la ministra Steinert era la responsable de cumplir con las promesas más populares de J.A. Kast en campaña.
Martín Valencia Vásquez
Estudiante de Administración Pública y Ciencia Política Universidad de Concepción




