Cuando una propuesta que puede mejorar la calidad de vida de la gente que habita un determinado territorio posterga su análisis a la espera de “tener agua en la piscina”, es una señal que revela la incapacidad de los agentes económicos para acometer tareas propias del desarrollo.
Lo primero es señalar que la Región de Ñuble tiene suficientes recursos naturales para tener una piscina olímpica. En efecto, en la sesión de abril de 2026 de la Mesa de Empleabilidad y Emprendimiento, convocada por la Didepro, el empresario Juan Sutil fue claro en esta materia. “Ñuble tiene las condiciones habilitantes naturales para su desarrollo”. En este sentido mencionó las inversiones agroindustriales con plantas que son las de mayor tamaño de Chile.
Lo segundo es señalar que, aunque se disponga de agua, el llenado depende de tener una infraestructura impermeabilizada que impida el drenaje del vital elemento. En este sentido, el empresario mencionado también puso el acento en la necesidad de establecer condiciones habilitantes tanto en la infraestructura de servicios como en la gestión de los sistemas de evaluación ambiental. En lo que respecta a la infraestructura, la región necesita de mayor capacidad instalada para abastecer de energía a los proyectos; requiere de embalses acumuladores de agua y de la canalización para abastecer el consumo humano y el agrícola; se necesita inversión para mejorar la conectividad en el flujo de materias primas y las comunicaciones; y se requiere mejorar la eficiencia del sistema logístico para que los bienes producidos lleguen con oportunidad y calidad a los mercados. En materia ambiental, se requiere certeza jurídica para hacer frente a las trabas que imponen grupos de influencia e instalar modelos de gestión que reduzcan los tiempos de tramitación de permisos.
Bajo esta realidad, no es de extrañar constatar que la región no está dentro del radar de los inversionistas. En efecto, en lo que va corrido del 2026 (hasta el 12 de mayo), en la región han ingresado tres proyectos al Sistema de Evaluación Ambiental (si, leyó bien: solo tres proyectos), con una inversión de US$116 millones. Uno corresponde a la modificación de un proyecto inmobiliario por US$101 millones; el segundo corresponde a un relleno sanitario por US$10 millones; y el tercero una ampliación de una avícola por US$5 millones. A nivel país, durante igual período de tiempo, han ingresado 139 proyectos con una cifra record de inversión por US$ 34.835 millones. Entre las regiones del Maule y Los Ríos han ingresado 11 proyectos en el sector agropecuario por US$133 millones (US$ 5 millones de Ñuble) y seis proyectos en el sector de Pesca y Acuicultura por US$48 millones (US$0 de Ñuble).
Con estas cifras, es muy difícil pensar que la piscina sea capaz de mantener algo a flote, por mucho que intentemos llenarla. Por ello necesitamos que las autoridades locales tengan un relato consistente y claro. Ñuble dispone de las condiciones naturales para habilitar una piscina olímpica. Empero, para que ello tenga sentido, esta construcción debe considerar las condiciones habilitantes en lo medio ambiental, en la inversión pública en infraestructura, y en una ley especial con medidas e incentivos para atraer la inversión extranjera. En este sentido, el análisis no se enfoca en mirar la piscina medio vacía. Se trata de poner el énfasis en la necesidad de un esfuerzo público y privado para construir un depósito el cual, una vez habilitado, pueda retener el agua.




